Opinión

Volverán las oscuras golondrinas
21/03/19 · Mª Ángeles Saco

"Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar, 

y otra vez con las alas en tus cristales jugando llamarán". 

 

Y es que es eso lo que parece que ha dado por hacer, jugar, al más puro estilo juego de azar en el que la premisa original se basa en "¿y si cuela?".

Aún no se ha entendido lo que es el Córdoba CF y su afición. Que hace mucho tiempo que no existen las bromas para estos últimos y que de poco les sirven los populismos a través de los cuales se les intenta comprar una temporada tras otra. 

Y es que para hablar de la afición del Córdoba habría antes que tener limpia la boca, el corazón, los principios y los sentimientos. Y ni una cosa ni las otras lucen brillantes por estos lares, pese a que algunos hayan querido adornar de luces sus azoteas, por cierto, creyendo que se sitúan muy arriba con lo cerca que del suelo quedan. No sé, será una cuestión genética.

Muchas son las similitudes que se podrían escribir entre el mundo del fútbol y la vida cotidiana, y tal como cuento en mi blog bajo el título súbanse al carro que nos vamos "por el fútbol y sobre ruedas", echémosle un poquito de humor a la cosa, que no es por no darle importancia sino por aquello de ser espontánea y sobrevivir. 

Llegando la primavera, las aves vuelven y se hacen ver, pero esta vez no serán las alas de las golondrinas las que planeen sobre nuestro verde, como decía Gustavo Adolfo Bécquer; tampoco las de las palomas, aderezando las más humorísticas anécdotas protagonizadas por cierto entendido en césped, con el sobrenombre de "Green Keepers" a quien hay que agradecer que haya contribuido a repoblar Córdoba de palomas con las semillas de El Arcángel y cuya inversión ascendió a lo que nunca en la vida se ha visto posible invertir en la cría y alimentación de la paloma. Especie que por cierto por su alto número y complejas características encubre tras su blanqueada fama de paz una verdadera amenaza para la población. No se olviden que estoy estableciendo similitudes (si me pudieran ver ahora mismo me descubrirían guiñándoles un ojo). Serán otras las sombras que vaguen por nuestras cabezas, aquellas que ya han empezado a saludar estos últimos días, protagonistas de denuncias y cruce de acusaciones incluidas con la consiguiente vergüenza del cordobesismo. 

Quizás el Ayuntamiento de Córdoba podría haberse planteado pedir responsabilidad civil subsidiaria al responsable. 

El caso es que la realidad es la que es y la que era, queramos o no admitirlo, la pasada temporada entrado enero. Ganas de marchar no había, la cosa se puso fea como de una relación sentimental se tratara dónde el sacrificio desde el comienzo es directamente proporcional al interés que nos despierta la persona. Pero el tiempo va pasando y no te has casado con cualquiera y la exigencia cada vez es mayor para alguien que no da la talla y no ha demostrado su verdadero yo hasta que todo se complica y eso es muy difícil de mantener, hay un refrán que dice "no se hizo la miel para la boca del asno", porque ni la miel lo llena ni el animal la valora. 

Además, de todos es sabido que los hay que ni comen ni dejan, vaya que luego el que llegue lo haga mejor y se arrepientan, porque para entonces estás olvidado para siempre. Que eso es lo que ha hecho, según mi punto de vista, la antigua propiedad, que teniendo posibilidad de desvincularse totalmente de la entidad buscó al pajarillo pardo, es que hoy vamos de aves por aquello de la primavera, cuyas características básicas, búsquenlo si no lo creen, es que canta bien y se domestica con facilidad. 

De ahí que de la más pura fidelidad a su director deportivo y compañía acabara el recién llegado siendo bien conocido por los medios por su afanado interés de descrédito a los anteriores, cantando por los parajes y luego pidiendo responsabilidades por las publicaciones. "Volvió el veto al Córdoba CF" escribieron algunos compañeros, mientras tanto siguió defendiendo a capa y espada su amistad con el antiguo propietario, lo que le valió una gran corriente de detractores al "pardillo", discúlpenme la dilogía que para nada quiero parecer irrespetuosa. Algunos de ellos, los que lo sobrevaloraban pensaban que lo hacía porque al no haber cerrado aún la venta del club debía ser diplomático, en ese caso tampoco hacía falta corearlo a viva voz en cada uno de los medios de comunicación de Córdoba, sino era porque fuera condición sine qua non de alguien, ya que corría el riesgo de desorientar. 

Marian Saco fotografiando a sus hijos en un partido de fútbol base a pie de césped

Llegó la nueva propiedad arrasando de puertas para adentro, poco trascendió de lo que se había convertido en una metáfora de ilusión y ganas de trabajar y cambiar las cosas, pero que tuvo un coste enorme, sobre todo para los empleados del club que habían estado aguantando las de Caín hasta que se resolvió el cambio de propiedad. No creo que no se llegará con la mayor de las ganas de hacer cambiar las cosas, esa lanza es a favor del presidente y su equipo de asesores de entonces. Nadie coge un proyecto como el del Córdoba CF con su gran responsabilidad aderezado de la gran exigencia que se requería el aquel momento tan sólo para figurar como están diciendo últimamente. Pero tampoco puedes hacerlo sin ser una persona de fútbol, que ahí se podría focalizar el problema.

El fútbol es algo grande, algo que se respira desde pequeñito, que se mama desde que empiezas a jugar en prebenjamín, ahora incluso antes, tus primeros partidos, tus primeros torneos, aquellos que recordarás toda la vida. Algo que conviertes en el centro y motivación de tu vida; por lo que eres capaz de sacrificar absolutamente todo en ella, amigos, relaciones, fiestas y ocasiones especiales; con lo que despiertas y con lo que te acuestas. El fútbol es la pasión que perdura en el tiempo desde edad muy temprana hasta que eres adulto; lo que relacionas con tus sueños, con tus ilusiones, con tu mejor forma de disfrutar de la vida, y que te hace que tengas claro que es el único camino que quieres seguir. Lo que te enseña la disciplina del sacrificio y el esfuerzo, los valores del respeto al rival y la competitividad y el crecimiento con uno mismo; el orgullo de pertenencia a un escudo y a su historia. Te muestra la vida llena de experiencias compartidas con los compañeros de vestuario, la alegría de conocerlos y la tristeza y entereza de despedirlos, temporada tras temporada, tanto para los futbolistas como para la afición que adora a sus estrellas; la compañía y la soledad de cuando estás arriba y de cuando comienza tu declive; la adrenalina del juego, la satisfacción del triunfo y la pena de la derrota; la fuerza de cuando juegas y la entereza de cuando tu labor es otra como apoyar al vestuario. Las temporadas que salen y aquellas que no salen en las que la crítica te ayuda a hacerte fuerte y a crecer como jugador a convertirte en un veterano tan necesario igualmente en un vestuario joven, rápido y talentoso. Siempre me he preguntado ¿Qué se sentirá en el centro del campo de El Arcángel, cuando toda la afición grita y percibes que el estadio se te cae encima?

Todo esto, hay que entenderlo, hay que haberlo vivido. ¿Y ahora? vienes tú, con tu corcel blanco y ¿qué quieres?, ¿palomitas?  

El verdadero error de todo esto es que, sin ánimo de herir sensibilidades y volviendo a la simbología de la relación sentimental, el Córdoba ha permitido ser posesión de personas que nunca lo han merecido, que nunca han llevado dentro todo aquello que describo en el párrafo anterior y que nunca lo han valorado como merece y en eso no sé qué grado de responsabilidad tenemos cada una de las partes.

Mucho daño ha hecho el populismo fácil que habla de "todo irá bien con ilusión y motivación". No basta con eso. Hoy día deberíamos tener mucho cuidado con la actual y creciente psicología positiva, que tan útil es en determinadas ocasiones, pero que tanto daño hace en otras. Como es el caso del proyecto deportivo de la entidad. El no ser sensatos y coherentes y dejarse llevar por la corriente de "lo que la gente quiere oír" trae consecuencias serías, como la que sería permitir que se les exija responsabilidad exclusiva al vestuario bajo la premisa: "No compiten porque no les da la gana, y así nos va".

La Segunda División española es una de las categorías más complejas y competitivas que existen. Entender el mercado y conocerlo bien es otra de las capacidades que te da ser una persona de fútbol. Y ahí entra el verdadero enigma estratégico de la composición de una plantilla. No todos los jugadores valen para jugar con todos los demás. Puedes tener grandísimos jugadores con los que nunca harás una gran temporada porque para complementar una plantilla influyen multitud de variables. Y quizás ellos están dando lo más que pueden dar y se están dejando el pellejo, como yo he visto que lo hacían jugadores de la plantilla de la temporada anterior. Pero aquí viene otra de las faltas atribuibles a una persona que no lleva el fútbol en las venas: si no hay una buena planificación y una buena gestión y además, vendes que has realizado un gran proyecto, la consecuencia será que expondrás al entrenador y a los jugadores a un verdadero escarnio público en el que serán objeto de las críticas de los medios y la afición, los lapidarán, lo que traerá la consecuencia de la pescadilla que se muerde la cola: jugadores desmotivados, que adquieren el rol de perdedores, jornada tras jornada, y a los que, por más que se esfuercen, les cuesta la vida romper esa dinámica en la que ellos son los responsables de lo que está ocurriendo, según la afición, por no dar la talla. De esta forma, te cargas al entrenador, a los jugadores y a la afición, en definitiva, al equipo.

Pero aún tras todo esto, el Córdoba renacerá y si llegado el momento tiene que volver a empezar desde abajo se compondrá y volverá como lo ha hecho tantas y tantas veces, lo hará acompañado de su historia y de su afición a quien dedico este último verso que sella este humilde artículo de opinión tal como lo comenzaba...

Mudo y absorto y de rodillas, 

Como se adora a Dios ante el altar,

Como yo te he querido...desengáñate, nadie así te amará.

 

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