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Córdoba CF
El pichichi afirmó estar "centrado en salvarnos y celebrarlo como se merece", que conllevaría "ir a las Tendillas porque sería como un ascenso", ya que "se rompería con la historia, nadie antes restó 13 puntos de desventaja"
Sergi Guardiola en su hábitat natural
David Jurado
10/05/18 13:39

Sergi Guardiola: "Perdí la cuenta de los clubes que me llamaron"

Llega a la sala de prensa con una sonrisa en el rostro y dispuesto a recibir un bombardeo de preguntas propio del momento decisivo de la temporada y su aparición estelar en la LaLiga 1/2/3 tras su discreto debut con el Alcorcón y el efímero paso por el Granada de Paco Jémez en Primera. Lo hace con comodidad, tanto que a la hora de sentarse dice "me pongo aquí y estamos de tertulia", en referencia a los bancos donde se sientan los medios. A Sergi Guardiola se le ve con ganas de hacer historia, de ahí que cuando se le habla de conseguir la salvación afirme que para él "habría que celebrarlo como se merece". Tanto es así que en su opinión "debemos ir a las Tendillas, porque sería como un ascenso", ya que "se rompería con la historia". "Nadie antes restó 13 puntos de desventaja".

Sería un hito, como la cifra goleadora que va camino de lograr, incluso superando a Florin Andone, que ahora mismo es su antecesor más parecido en el capítulo goleador. Es inevitable preguntarle en esta entrevista con Cordobadeporte.com por el futuro, pese a que hace no mucho firmara la ampliación y mejora de su contrato. El futbolista de Jumilla, porque él se siente más murciano que balear, no rehúye a la pregunta más complicada, para reconocer que "perdí la cuenta de los clubes que me llamaron, no los he contado". Eso sí, pronto reacciona y asegura que está "centrado en salvarnos", porque para lo otro "tengo a mi representante", el conocido Joaquín Vigueras. Su futuro se dilucidará "en verano", porque ahora "no es momento de pensarlo". Y es que está claro que el periodo estival será más que movido, pero significará que "has hecho un buen año".

Actualmente es el tercer máximo goleador de la competición, ya con la veintena de tantos, pero sus goles no le hacen olvidar el objetivo global, para que el afirmó que el vestuario está "fuerte mentalmente", tanto para ir a Vallecas y "ganar" al Rayo el próximo domingo, como para "salvanos", pese a las dos derrotas consecutivas acumuladas en las últimas jornadas. "Estamos en un momento en el que la mentalidad es arrolladora. Pensamos que nos vamos a salvar porque estamos bastante fuertes. Ya dije que se firmaba esta situación de cara a las cuatro últimas jornadas", subrayó. "Sólo hay que mirar lo positivo y de dónde se viene".

Sergi Guardiola esta mañana tras rubricar su ampliación de contrato con Jesús León

Precisamente por esto último, el ariete balear comentó que "cuando acabe el año se verá que fue una temporada dura y de mucho desgaste, con varias temporadas en una misma", entre otras razones porque ésta empezó con otros propietarios, la familia González.

El duro tránsito

Sergi Guardiola explicó que "lo que había antes es lo contrario a lo que hay ahora", porque "el club estaba abandonado, no había relación con la anterior directiva, era nula". Incluso recordó que cuando el equipo hizo la mejor pretemporada por resultados de su historia "todo era muy frío", mientras que ahora "la energía de la actual propiedad y su positivismo se palpa y arrastra al vestuario". "Sólo con entrar al estadio y ver cómo está ya hace que se vea todo bonito".

Apuntó que hasta hace dos semanas "la dinámica era muy buena, pero no se puede ganar todo y en lo que queda ninguno va a ganarlo todo tampoco". Así que el objetivo es "ganar tres", por lo que "no se irá a empatar a Vallecas". "Se buscará ganar, aunque luego el partido puede llevar a un empate que sea bueno mejor que cero puntos", dijo. Por todo ello Sergi Guardiola cree firmemente en las posibilidades del Córdoba, al margen de que es consciente de que lograr la salvación sería "un sueño y romper con la historia", dado que antes "nadie consiguió rehacerse a trece puntos de desventaja en febrero".

Sergi Guardiola posando para la cámara de Cordobadeporte.com

"Si antes creíamos estando a 13 puntos, ahora aún más", agregó Sergi, que a continuación aseveró que "el partido va a ser el del Almería, la clave de toda la temporada". De cualquier forma, ahora toca "mirarnos a nosotros, ganando tres de cuatro estamos salvados". "Nos da igual el resto y no hay que mirar quién baje", opinó. Su único pensamiento está puesto en el Rayo Vallecano, porque será un rival "bastante complicado, que pierde pocos puntos en casa", donde además "juega bien", pero "estamos trabajando para ganarle". Un partido en el que la clave será "estar juntos y no encajar, porque ocasiones de gol siempre tenemos y se marcan". A esos factores habrá que añadir "robar y pillarles a la contra" en un estadio con "dimensiones pequeñas donde no jugué nunca", desveló.

El suyo será un bonito duelo con el cordobés "Chechu" Dorado, el capitán de la zaga vallecana, la cual espera perforar para que "al menos un gol sirva para sumar, porque cuando se gana son tres o cuatro veces más bonitos los goles que cuando no se saca el resultado". En ese punto recordó cuando a principios de liga sus goles no ayudaban a sumar tanto como desde febrero, pero "al final está llegando la recompensa sumando puntos y todo es mucho mejor".

"En el Alcorcón me metían en banda y me sentía dejado"

Sergi Guardiola tuvo tiempo también para echar la mirada atrás, como cuando en verano llegó libre tras rescindir con el Granada y jugar el play-off de ascenso con el Real Murcia. En tierras nazaríes coincidió con Paco, que en pretemporada de 2016 "me dijo que contaba conmigo y de hecho cuando faltaban dos o tres semanas para el inicio de la liga me hicieron ficha de Primera". "Me convocó para el primer partido con el Villarreal y salí a calentar, pero no debuté. Al siguiente me dejó fuera y nos golearon en Las Palmas", evocó. "La directiva se volvió loca y ficharon a unos pocos en el último día. Me dejaron sin ficha y se cerró el mercado, por lo que era no jugar o irme". Así que decidí marcharme a Australia porque ya me habían llamado de allí antes".

"Paco Jémez creía en mí, pero fue todo de la directiva. Yo a Paco lo veo un tipo con una personalidad buena y que se hace mirar. Él es el que manda en el vestuario y además le gusta jugar al fútbol", reflexionó el jugador. "El futbolista disfruta con él, pero cuando los resultados no acompañan por su fuerte personalidad pasa lo de ahora", indicó el jugador, que desvela su buena relación con el técnico cordobés y la auténtica razón por la que tuvo que emigar a las Antípodas antes de enrolarse en el Murcia y regresar a Segunda A con el Córdoba.

Sergi Guardiola celebrando su segundo gol ante la Cultural junto a Álex Vallejo

"Vine con mucha ilusión y ganas y aunque sabía que tenía que trabajar mucho, pensaba que me iba a salir un buen año. Desde el primer momento estuve muy a gusto con el vestuario y la gente de Córdoba. Tenía esa sensación de que tenía que ser mi año. En el Alcorcón no me dieron las oportunidades que necesitaba, porque aunque apostaron tres años luego no tuve ocasión", comentaba el jugador. Incluso recordó que "me metían en banda y me sentía dejado", cuando "yo siempre fui un delantero, aunque muy móvil y para jugar con libertad". "Aquí tuve lo que en otros sitios no. No soy un punta fijo, me encuentro bien con el balón y sin él me desespero".

"Ni calenté con el Albacete y te quedas con una sensación de qué pasa aquí"

Ahora, con el paso del tiempo, y en esas dos o tres temporadas en una, tiene la oportunidad incluso de jugar con Reyes que "está a otro nivel". "Lo vimos jugando en equipos top del mundo. Él ve cosas que nadie ve, como los desmarques, así que estás cómodo. Con él salen detalle que se tienen, porque eso no se entrena", expuso. Antes de que llegara el utrerano ya destacó, porque también fue el pichichi en pretemporada. Pero luego le sorprendió que "a la segunda jornada ya ni jugué". "Parecía que había que hacer tres veces más que otros compañeros, aunque son decisiones que hay que aceptar". Y es que "con el Cádiz jugué unos minutos, pero luego ni calenté con el Albacete y te quedas con una sensación de qué pasa aquí".

Reyes, Sergi Guardiola, Loureiro y compañía retirándose felices al término del partido ante el Lorca

Guardiola siempre tuvo paciencia, tanto para volver a Segunda como para hacerse indiscutible en las alineaciones. "Esperé y cuando llegó la siguiente oportunidad la aproveché", sentenció. 38 jornadas después, ahí están sus números, de asistencias y goles, a sólo uno del añorado Florin Andone, al que poco le queda para al menos igualar. Luego siempre le quedará Javi Moreno y aquellos 24 goles del 'Búfalo' que, aunque fueran en Segunda B, también había que hacerlos.

 

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Comentarios

agustin.jimenez...
Ya esta en la historia aunque si tira del carro y nos salva entrara en la leyenda
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