Opinión

Sin comentarios
01/10/17 · David Jurado

Perplejo me quedé en la noche del sábado cuando regresé de Puente Genil tras cronicar al Ángel Ximénez-Avia y vi cerca de cuarenta comentarios en la crónica del Real Valladolid vs Córdoba CF que se acabaron de alcanzar el domingo. Ese dato suponía el récord histórico de Cordobadeporte camino de sus 18 años de andadura en la red que cumplirá el próximo año, justo cuando en los tiempos actuales las interacciones del cordobesismo son más proclives en las redes sociales que en los diarios digitales.

Evidentemente Twitter también estalló de indignación en la tarde-noche del sábado, pero es curioso cómo cuando se gana todo es maravilloso y nadie se pronuncia en una crónica, a lo sumo un par de comentarios. Está claro que las derrotas encienden al personal, como se incrementan las lecturas de aquellas noticias en las que se acusa de amarillismo al periodista con salidas nocturnas u otros affaire que no gustan a los clubes.

¿Que los futbolistas son los que juegan y los mayores responsables? Evidente. Pero de ahí a que ahora se les vea por terrazas nocturnas, cuando lo están siempre, es referirlo de forma ventajista, una circunstancia de la que se suele acusar con frecuencia al informador cuando algo tampoco gusta.

Entre esos 40 comentarios hubo de todo, como en las redes sociales, pero quizás en esta ocasión el cordobesismo vea las orejas al lobo más que nunca, pese a que hay más tiempo para la rectificación que la pasada campaña cuando se cayó a puestos de descenso en febrero.

Quizás vea que el final a una etapa de plata, con un año de oro agrildulce en medio, esté mas cerca. Y sobre todo porque la afición no ve una solución sencilla. Siempre quedará el mercado invernal, pero para ello hay que llegar con vida a diciembre.

Son muchos los que piden el cambio de entrenador, pero eso tampoco asegura que vaya a ir mejor con esta plantilla, que sólo se podría retocar con fichajes procedentes del paro. Eso sí, cierto es que no sería posible y daría un buen salto de calidad al vestuario. Más allá de topes salariales que saltarían en añicos con el despido de Luis Carrión.

Tras el sainete pucelano y ante este panorama poco más me queda que decir. Bueno sí, virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Y sin comentarios (buena señal será).

 

0

Últimas opiniones

17/10/17 23:18
27/09/17 10:00
18/09/17 16:21
06/09/17 23:45
19/08/17 16:08

© 2014 Cordobadeporte Aviso legal. Política de privacidad