Hay esperas que duelen más que una lesión. Las que no se ven en los partes médicos, que no aparecen en los informes de recuperación ni en los comunicados oficiales, que no existen casi nunca en el Córdoba. La de Rubén Alves es una de ellas. Una espera doble. La suya, personal, la de un futbolista que se quedó en Córdoba para liderar una defensa y ha pasado más tiempo mirando desde fuera q
Para seguir leyendo suscríbete
¿Ya estás suscrito? Inicia sesión
Opciones de suscripción
Cuatrimestral 2026
12,50€
12,95€
Cada 4 meses
Pago recurrente
12,50 € cada 4 meses (periódica)
PROMOCIÓN VÁLIDA HASTA EL 1 DE ENERO DE 2027




