El Córdoba se quedó en 3 millones de ingresos en su última temporada en Segunda B

Su presupuesto en la 2006-2007 fue de 5,4 millones en total, los gastos fijos, con una plantilla de 2,7 millones que luego costó 4,2 por las primas, pero en realidad sólo creía en conseguir 1,8 millones entre todos los conceptos

El máximo mandatario del club, Jesús León, mirando el apartado de ingresos y gastos

El presidente del Córdoba CF, Jesús León, ha anunciado un presupuesto de 4 millones de euros para la temporada 2019-2020, en la que el club regresa a la Segunda B doce años después. El descenso con respecto a la última temporada es evidente, puesto que supone una cuarta parte de las cifras que se han dado como más o menos oficiales para esta temporada. Pero ¿cómo es ese guarismo de 4 millones en comparación a otra referencia, la última campaña de la SAD en la categoría de bronce?

En principio, la sensación es que este presupuesto parece más ajustado a la realidad que el de aquella campaña 2006-2007, pese a dejar claro que las muchas diferencias entre entonces y ahora minimizan la comparación. La situación económica general y la del fútbol eran mucho más boyantes, por una parte, aunque entonces no había ayudas al descenso tan claramente establecidas. Claro que en realidad lo que más llamaba la atención es que primaba, al menos en el Córdoba, la figura del mecenas, en aquel momento Prasa, que permitía configurar presupuestos asumiendo antes de empezar unas cuantiosas pérdidas que luego el accionista mayoritario reponía.

Aquel de la 2006-2007 no era una excepción, pero, con todo, puede darnos algunas referencias de cara al momento presente. El montante total entonces fue de 5,4 millones de euros, aunque en realidad, la cifra de ingresos con la que se partía era unos exiguos 1,8 millones, ya que el presupuesto se hacía cuadrar con una previsión de beneficios por traspasos de jugadores de 3,6 millones, completamente irreales. Curiosamente el gasto en plantilla previsto para aquel equipo, con los Javi Moreno, Navarro, Arteaga, Asen y compañía era de 2,7 millones, contando al cuerpo técnica, una cifra muy parecida a la de ahora, cuando se habla de unos 2,5 en total para jugadores (2,2) y cuerpo técnico (300.000).

No se cumplió, como casi siempre

Evidentemente, aquel presupuesto tuvo desviaciones, en los gastos aunque también en los ingresos. Los gastos se fueron a los 7,5 millones, sobre todo en coste de plantilla, que se fue a los 4,2 aunque fue por las primas de ascenso, abonadas pensando en el regreso al fútbol profesional y en el regreso de los derechos televisivos. En cuanto a los ingresos, fueron de 3.088.000 euros, con 569.000 logrados por abonados y 1,1 en publicidad, las partidas de las que habló León el pasado mes de mayo cuando desgranó su bosquejo de presupuesto.

León piensa ahora en lograr unos 800.000 euros por abonados, admitiendo la pérdida prácticamente de la mitad de lo ganado este año en Segunda (en torno a los 1,6 millones), mientras que en publicidad y comercialización, pese a que entonces facilitó un dato muy bajo (200.000 euros) la previsión del club es estar sobre otros 800.000, asumiendo de nuevo una merma parecida -el cálculo para la temporada 2018-19 fue de 1,5 por este concepto-.

Curiosamente, con esos 800.000 + 800.000 y la ayuda al descenso por percibir, que estará en 1.350.000 euros, el Córdoba está en esos 3 millones aproximadamente de ingresos que tuvo hace 12 años. León habló de una aportación de capital de lo que faltase hasta llegar a 4 millones, una cifra que iría en función de si esas partidas de abonados y publicidad son mayores o menores. Aunque hay un dato a tener en cuenta: si bajan los abonados pueden subir, a poco que el equipo esté en la zona alta, los ingresos en taquillas: en la 2006-2007 sólo se pensaba ganar 170.000 euros por ese concepto y se lograron casi 700.000, una enorme diferencia a ese nivel.

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