Alarma social en La Fuensanta ante la ola de calor (vídeo)

Unos 150 vecinos de la barriada se movilizaron ante las nulas noticias de la apertura de ''nuestra piscina'', en una manifestación contra el IMDECO que repetirán en la tarde de este jueves

“¡Esta piscina se tiene que abrir. Esta piscina se tiene que abrir!”. Ése fue el grito de guerra de la movilización espontánea que se inició por grupos de whatsapp y que reunió en la puerta principal de acceso a la piscina municipal de La Fuensanta a cerca de 150 vecinos de la barriada con el objetivo de movilizarse para exigir la apertura de “nuestra piscina”. Así lo afirmaba Javier Pérez, uno de los muchos “indignados” con la situación y al que el pasado fin semana se le ocurrió junto a su pareja hacer un montaje para reunir a la ciudadanía afectada, en una idea que tuvo su alcance. “Queremos que los políticos vean que esto es un clamor, porque con algo tan sencillo como un whatsapp nos hemos reunido unos 150 personas. Mañana seguramente seremos más”.

Después de esta primera manifestación pública, este jueves repetirán con cacerolada incluida. Todos están citados con sus bañadores, porque en la segunda concentración se presentarán directamente como si fueran a su piscina. “Y hasta varias piscinas de plástico nos traeremos”, apuntó Pérez, con la idea de escenificar “una necesidad”.

Javier Pérez dirigiéndose a sus vecinos para intentar coordinar los siguientes moviliaciones

Javier Pérez dirigiéndose a sus vecinos para intentar coordinar los siguientes moviliaciones

“Se palpaba la preocupación en la calle y en las tiendas, pero no fue esta mañana cuando contactamos con la asociación de vecinos de la barriada, y ya nos dijeron que les había llegado. Esto es de todos y no hay protagonismos, no hay otra historia que la necesidad. Al final ha venido gente de La Paz y la Victoria, Virgen de Linares, del Consejo de Distrito y hasta del Sector Sur porque les afecta igualmente a la otra piscina municipal de la ciudad”.

Javier Pérez explicó que “el problema de la licitación lo tenemos los dos, tanto nosotros en La Fuensanta como la piscina de la calle Marbella”, después de que ambas concesiones les fueran segregadas a Adesal y a la UD Sur, las antiguas y tradicionales gestoras hasta el verano de 2018.

Los vecinos sos conscientes de que nadie mejor que los tradicionales concesionarios podrían volver a abrir ambas piscinas, pero para ello legalmente se tendría que dictar una ordenanza municipal de urgencia social, porque esperar a la presentación de un pliego de condiciones y una posterior concesión sería un proceso que se iría más allá de un mes, al margen de que el posible concesionario quedaría expuesto al pago de sus servicios de un IMDECO que ahora mismo adeuda entre tres y cuatro mensualidades a los distintos clubes que gestionan las salas de barrio de Córdoba. De manera que ante la alarma social los vecinos seguirán sus movilizaciones, que les llevará el sábado al Ayuntamiento para hacerla coincidir con el acto de investidura de la nueva corporación.

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