Alfredo García Amado: “La situación actual no es óptima, pero sí razonable; ahora hay que ganar credibilidad”

El nuevo director general se presentó prometiendo "humildad, trabajo por unos colores y lealtad a Jesús León" | "Estoy convencido que Sandoval estará toda la temporada, pero si hubiera que hacer un cambio sí te dejaría la Liga"

“Lo único que puedes prometer cuando te incorporas a un proyecto tan bonito es humildad, trabajo por unos colores y lealtad a Jesús León”. Ésa fue la carta de presentación de Alfredo García Amado, el nuevo director general del Córdoba CF desde hace algo más de un mes y que no fue presentado hasta este martes, justo en una interminable comparecencia en la que reveló sus ganas porque “en un equipo sin afición la andadura es más complicada” y no es el caso del Córdoba.

Según García Amado, a su llegada se encontró una entidad “con ganas tremendas de funcionar y ordenarse y tenemos potencial para ello, pero hay pautas de trabajo que establecer y delimitar parcelas”. Pero “tenemos un futuro por delante apasionante para evolucionar y asentarnos como club importante”.

El asturiano tenía claro desde el primer minuto de su llegada que “la prioridad absoluta era llegar con el equipo más competitivo es posible al 31 de agosto” y en su opinión “la situación actual no es óptima, pero sí razonable”. Por ello aseguró que “tenemos un equipo competitivo y un gran entrenador al que conozco bien, con mucha fuerza, junto al que se podrá consolidar al equipo en la categoría”. Pero “el movimiento se demuestra andando y hay que ganar credibilidad y a partir de ahí que se hable de fútbol, porque se hizo de todo menos de ello y eso influye”.

“Estoy convencido que Sandoval estará toda la temporada y es el mejor entrenador que se podría tener”, dijo, recordando la etapa común en Gijón, aunque, por ello de que el mismo presidente, sentado a su lado, dijo que “el entrenador tiene todo el respaldo del Consejo, pero el fútbol son resultados”, tuvo que explicar que “si hubiera que hacer un cambio sí te dejaría la Liga, igual que cuando se fue Francisco y estaba el límite salarial superado, aunque haya que pasar por ellos porque no puedes traer un entrenador de un millón de euros”.

Hablando de millones de euros, como los que sigue teniendo superado su límite salarial la entidad blanquiverde, se le planteó al director general la casuística de que el club lograse ingresar, por cualquier partida, un millón de euros de aquí a la apertura del mercado invernal de fichajes, una cifra con la que “no se salvaría en puridad el problema, pero habría que ir con ella a la LFP para mostrar que se está en el buen camino para ganar credibilidad y convencerles para poder inscribir algún nuevo jugador”.

Alfredo García Amado y Jesús León en su particular trinchera afrontando el bombardeo de preguntas de los medios

De manera que “el problema está ahí y para el mercado de enero sigue”. Así que “o somos capaces de solucionar el problema con la LFP vendiendo a Guardiola, de ahí que iniciamos esas acciones legales defendiendo el contrato, o tendrá que hacerse que hacerse de otra manera, quizá con salida de otros jugadores”. De esa forma tan clara explicó el asturianó por qué no se podrán fichar jugadores del paro y la razón por la que también se ciernen negros nubarrones para enero. Ni él ni León dijeron a ciencia cierta una cantidad del déficit sobre el límite salarial como en su día la dio el montoreño, ya que “fluctúa por venta de jugadores -no hubo ninguna- más las aportaciones de patrocinios”, algo ya sabido.

Su explicación sobre el límite salarial de cada club vino a ser que “nunca puede ser inferior al 40 % de la cifra de negocio”, pero en el caso del Córdoba “los compromisos adquiridos con los futbolistas con contrato en vigor estaban ya por encima y se superaba hasta los 5,3 millones, por lo que dejaron un mínimo para competir dignamenteque redondeando son cuatro, y a partir de ahí empieza el mecanismo” de ajuste. En la LFP “tienen un comité de valoración y otro de validación, y a través de ahí se pudo inscribir a siete jugadores”.

Alfredo García Amado atendiendo a los medios

La única vía que le queda al club para reforzarse mientras no se revierta la catastrófica operación de Sergi Guardiola es estar pidiendo permiso a LaLiga, que impidió contar con Pawel Kieszek, que si continúa en el Málaga por un ascenso a Primera de éstos se iría definitivamente gratis. Al respeto García Amado explicó que “no teníamos fuerza moral de decirle que no a Pawel de poder jugar en Primera si sube el Málaga“. Así que subrayó que fue “una petición de él que asumimos por el daño que le hicimos”.

Pawel se vio obligado a marcharse sin querer, como confirmó el director general, por ese férreo control financiero de la LFP del que “estamos convencidos de que es un bien para el fútbol español, aunque a veces toque apretarte, pero redunda en el bien de todos los agentes que están alrededor del fútbol”. Todo ello con independencia de que los clubes se puedan sentir “intervenidos o tutelados por la LFP para la inscripción de cualquier futbolista al estar fuera” del dichoso límite salarial.

Su pasado en el Sporting

También hubo tiempo para preguntarle por su larga etapa en el club de su tierra, sobre la que se vertieron muchas críticas a su salida y posteriormente al anunciarse su llegada al Córdoba. Tenía derecho a dar su versión y aclaró que “llegué al Sporting en 1997 de gerente, etapa en la que no tenía responsabilidad económica, con una deuda de 60 millones en Segunda con una situación caótica, con Mareo como una cataplasma y El Molinón que estaba como estaba”.

“Entré de la mano de Manuel Vega Arango, mi referente, se pasó una ley concursal y una gran travesía por el desierto, y tras 18 años y medio me fui con el Sporting en Primera, unos buenos derechos televisivos y con un control económico que ya no deja equivocarte, a diferencia de lo que nos pasó con los fichajes que se hacen para agradar a la gente”, expuso. A todo ello añadió que “dieciocho años con hasta seis presidentes en un cargo público desgastan mucho, en los que pasas de ser querido a odiado”.

Ahora, en su nueva andadura en los despachos del fútbol español, añadió que cuando aterrizó en Córdoba “me encontré con una situación tensa con LaLiga, aunque no me gusta hablar del pasado porque había que mirar hacia adelante y tocaba limar relaciones”. Así, tras su gran experiencia en el Sporting y su buena relación con Tebas, que él mismo expuso, dijo que “tratamos de explicar que la gestión iba a ser transparente y ordenada con presupuestos equilibrados para que los ingresos puedan soportar los gastos”. Justo lo que no se hizo hasta ahora con Oliver.

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