Cuando la decrepitud llega a las salas de barrio de la capital

Valdeolleros acumula 9 meses sin agua caliente por la rotura en marzo de su caldera, problema que se reproduce en el pabellón del Guadalquivir y que ya sufrió el de Margaritas, defectos a los que se añaden otros en la iluminación de las pista de pádel que impiden dar servicios a los usuarios

La imagen abajo a la izquierda de la fuente del pabellón de Valdeolleros es la fiel imagen que sufre gran parte de la instalación desde hace más de 9 meses con la rotura de la caldera del agua caliente y tres focos de una de sus pista de pádel.

La imagen abajo a la izquierda de la fuente del pabellón de Valdeolleros es la fiel imagen que sufre gran parte de la instalación desde hace más de 9 meses con la rotura de la caldera del agua caliente y tres focos de una de sus pista de pádel.

Los problemas en el Instituto Municipal de Deportes de Córdoba (IMDECO) no se quedan únicamente en salvar las subvenciones impagadas de los dos últimos cursos a clubes y asociaciones, a las que habría que añadir ya la del curso 2019-20, propiciar que arranquen los Juegos Deportivos Municipales o concretar el pliego de condiciones para la correcta cesión de las salas de barrio. Porque mientras tanto otro lastre que encontró heredado la actual corporación fue la nula tarea de mantenimiento de las propias instalaciones deportivas municipales.

Casi todos los pabellones de la capital sufren los deterioros propios de los 30 años de sus construcciones, con la sala de barrio de Valdeolleros como ejemplo claro de dejadez pese a que su antigüedad es inferior a la media y no llega a las dos décadas. En su caso acumula ya nueve meses con su caldera sin funcionamiento, lo que deja sin agua caliente a sus usuarios desde marzo de 2019, una punta del iceberg que arrancó en la sala de barrio de Las Margaritas, que padeció la misma secuencia de septiembre de 2018 a mayo del pasado año, y que ahora también empieza a afectar a la instalación del Guadalquivir.

Además en Valdeolleros una de sus tres pistas de pádel no tiene disponibilidad en horario nocturno debido a que tres de sus focos quedaron fundidos en septiembre de 2018. Quizás sea uno de los casos más extremos, que ni siquiera puede justificarse con la clara falta de personal del IMDECO, ya que acumula un año y cuatro meses sin el necesario mantenimiento que no pueden ofrecer los concesionarios de las salas de barrio. Otra cuestión es la subcontratación de esos servicios de reparación a empresas privadas, ya que muchas se niegan a prestarlos por la larga demora burocrática que conlleva el pago de las facturas desde las instituciones públicas.

Los tres focos de la pista central de padel de Valdeolleros que acumulan 16 meses fundidos.

Los tres focos de la pista central de padel de Valdeolleros que acumulan 16 meses fundidos.

A esto se puede añadir como anécdota la fuente de agua sin servicio que se observa en la imagen principal de la noticia, que viene a representar la escenificación de la cruda realidad del IMDECO desde que hace dos años el gobierno de Isabel Ambrosio centralizara la gestión de las salas de barrio privando de funciones a las concesionarias, ya que su labor se limita a la recaudatoria sin dar opción a la gestión, que en realidad es lo que necesitan todas las salas de barrio para su funcionamiento diario.

No están mucho mejor en la sala de barrio de Fátima, donde los focos de las pistas de pádel no pueden encenderse por seguridad debido a que falta la toma de tierra. Además no se repusieron los cables del aire acondicionado que fueron robados, al margen de que la instalación acumula goteras por doquier. En la Fuensanta también una torreta del campo de fútbol se encuentra sin iluminación desde hace medio año.

De ahí que las actuaciones urjan en el corto plazo, como los nuevos pliegos de servicio de las propias salas de barrio, que deberían estar disponibles para su concurrencia antes del próximo mes de abril para poder así evitar otra situación angustiosa para sus gestores y el propio IMDECO, que ya el pasado 30 de septiembre salvó la extinción de sus servicios con una aportación extraordinaria de algo más de un millón de euros.

El cartel que llevan viendo los usuarios de Valdelleros durante más de nueve meses cuando acceden a los vestuarios.

El cartel que llevan viendo los usuarios de Valdelleros durante más de nueve meses cuando acceden a los vestuarios.

Ciudad Jardín, Valdeolleros, Naranjo, Fuensanta, Margaritas, Guadalquivir, Fátima, Alcolea y en las pistas de tenis del Santuario necesitan ya una solución urgente a su día a día, mientras los vecinos de Parque Azahara esperan con impaciencia la reparación de sus instalaciones deportivas, que debe llegar en este mes de enero, así como el pliego que permita sacar de nuevo a concurso su concesión administrativa. De manera que se acumula el trabajo y pronto la responsabilidad no sólo será del rector del deporte cordobés de la anterior legislatura.

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