Cuatro sentencias, propias o ajenas, para cuatro hombres con contrato

Quim Araujo volvió a pasar sin pena ni gloria tras las palabras de Navarro de ver a jugadores con vinculación, ocasión que no tuvo Loureiro pese a no hacerlo mal en Las Palmas, mientras un sector de la grada cargó contra Quintanilla y Jaime Romero

Quim Araujo en el duelo de ayer ante el Nástic

Hemos hablado en pasadas semanas de que el Córdoba CF iba camino de hacer ‘tabula rasa’ en su plantilla el próximo año. Primero, porque del grupo de 24 jugadores del primer plantel que acabarán la temporada sólo tienen contrato 7, y en segundo lugar porque de ellos a pocos no cuesta verlos seguir en el club, por unas u otras razones. Andrés por ejemplo saldrá traspasado para intentar equilibrar las cuentas, o ésa es la idea del club, por lo que nos quedamos con 6.

Son seis hombres que al final han añadido un descenso a su currículo y fue curioso el hecho de que ayer varios de ellos tuvieron su protagonismo, directo o indirecto, en el partido ante el Nástic. Rafa Navarro había hablado en la previa, el viernes, de que una de las opciones en estos partidos ya con el equipo descendido era poner a jugadores que tuvieran contrato para el año que viene, lo que, en otras circunstancias, podría ser sinónimo de seguir en el club, siempre que ambas partes lo quieran, en Segunda B. De hecho, se comparte un sentir en el club de que algunos jugadores podrían dar mucho mejor rendimiento en una campaña sin tantos problemas, y más bajando una categoría.

Quizá pueda ser ésta la explicación a que se viera en el césped a Quim Araujo, que, tras jugar como titular en las dos primeras jornadas de la segunda vuelta, en época de Curro Torres, llevaba 13 partidos sin participar hasta que tuvo 7 minutos en Las Palmas hace ocho días. Y este mismo argumento hay que ponerlo en solfa con que en cambio no fuera utilizado Loureiro, que sí venía de jugar y cumplir en ese partido en Canarias en lugar de Álex Menéndez, que ayer regresó al once. Pese a que ahora mismo en lo deportivo sólo hay incertidumbre, puede ser una señal para el futuro, aunque la sensación es que para un Córdoba en Segunda B pueda más valer Loureiro, por edad, que un Quim que además ayer volvió a pasar sin pena ni gloria.

Jaime Romero, gravemente insultado

Pero ayer además hubo otros jugadores muy claramente señalados por la grada, o con el sector más ruidoso de la misma. Uno de ellos, que en cualquier caso se sabe que no puede seguir bajo ningún concepto, ni por él ni por su contrato ni por nada, fue Jaime Romero, gravemente insultado. El otro, al que también le queda un año de contrato, como a los tres, fue Quintanilla, al que al parecer se le pasó factura por un cruce de pareceres con aficionados hace unos días dentro del tentador mayo cordobés. El central, que evidentemente no ha estado ni cerca del nivel del ejercicio pasado, ha quedado al final como uno de los señalados por la temporada.

Aunque en el fútbol todo puede cambiar de la noche a la mañana, y hay ejemplos cercanos a los que acudir como el caso del cordobés Raíllo en el Mallorca, que ha pasado de jugador problemático para la afición a uno de los ídolos, la situación va camino de que se puedan contar con los dedos de una mano los jugadores que sigan de blanquiverde en agosto.

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