El Córdoba y una Segunda B antipática que en realidad será muy dura

Los bosquejos que trascienden del sistema de competición para la temporada 2020-21 dibujan una primera fase absolutamente exigente, con apenas tres plazas por subgrupo para intentar no 'oler' esa Segunda B Pro, por la que quedará un camino alternativo para las otras diez últimas plazas

Carlos Valverde lucha un balón de cabeza junto a Toni Seoane. Autor: Paco Jiménez

Carlos Valverde lucha un balón de cabeza junto a Toni Seoane. Autor: Paco Jiménez

La Segunda B de la temporada 2020-21 no gusta a casi nadie. Porque tendrá a 100 equipos en liza y porque por el hecho de empezar más tarde lo normal (ya se habla de la segunda mitad de julio para los play-off de Segunda y Tercera División) se va a competir en subgrupos de 10 equipos. Pero la realidad es que esa Segunda B antipática va a ser durísima, sin apenas margen de error, y con pocos premios a repartir en cada tramo de competición.

Decía el consejero del Córdoba CF Adrián Fernández que no querían ni oler la Segunda B Pro, sino pensar en ascender a Segunda. Buena tesis es componer un equipo lo más potente posible, porque el grueso de ese deseo se va a lograr en una mini-liga con menos jornadas que una primera vuelta actual. Y hay que recordar que por ejemplo en esta temporada inconclusa el Córdoba en ese hito kilométrico estaba fuera de los cuatro primeros. Ahora, por los bosquejos que trascienden de lo que tiene en mente la RFEF, tendrá que estar entre los tres primeros.

A pesar de que en principio se había hablado de una competición en torno a las treinta jornadas antes del play-off de ascenso, ahora mismo casi todo podría depender de la primera fase, porque además lo siguiente podrían ser directamente eliminatorias, por lo que en el por de los casos podría haber equipos sin nada en juego en marzo.

Para empezar, los subgrupos pueden establecerse con un sistema cremallera pensando en premiar la temporada actual, es decir, que por ejemplo tomando la clasificación del Grupo IV los equipos en posición impar fueran a un grupo y los de posición par a otro. El otro posible criterio sería el geográfico, que parece más del gusto de los clubes. Con todo, a nivel del Córdoba CF parece que su grupo tendra muchos representantes andaluces y que con los extremeños casi quedaría completo, por lo que tampoco debería haber excesiva diferencia entre subgrupos.

Lo importante del asunto es que la RFEF piensa en que de cada subgrupo pasen a la pelea por subir a Segunda sólo los tres primeros, dejando así 30 equipos que, como mal menor, ya tendrían asegurado estar en la Segunda B Pro 2021-22. 18 partidos, 9 en casa y 9 fuera, para sellar lo que para el Córdoba y otros ‘grandes’ de Segunda B debe ser un objetivo mínimo pero que lógicamente todos querrán atenazar.

30 equipos y sólo 4 ascensos

Para esos 30 equipos llegará el reto de lograr una de las cuatro únicas plazas para estar en la Liga Smartbank. Si el sistema es de cruces, el reto es mayúsculo, porque hasta ahora competían 16 equipos. Habrá que ver si los primeros de cada subgrupo mantienen el privilegio de repartirse alguna plaza entre ellos, aunque por números no cuadra en exceso, lo que dejaría aún menos botín para los otros 20.

Paralelamente, y si este plan del que se habla sale adelante, habría otro grupo de 30 equipos, el cuarto, quinto y sexto clasificado de cada subgrupo, que pelearían por las diez plazas restantes de esa Liga Pro, que se va a configurar en dos grupos de 20 equipos y que podría quedarse así, sin reducción posterior a un solo grupo, como se decía antes.

Los 20 equipos que no consigan ascender tendrán su futuro en la Segunda División B, si mantiene ese nombre, de la temporada 2021-2022, pero que será ya la cuarta categoría nacional. Allí estarán también los que eviten la peor consecuencia de la realidad que aguarda a los que acaben del séptimo al décimo puesto de cada subgrupo inicial. 40 equipos que estarán en una promoción de permanencia de los cuales los peores bajarán a Tercera División (doble descenso por tanto desde el punto de origen). Aunque ahí habrá que ver si esa Segunda B se mantiene de cuatro grupos, porque en ese caso con los 60 que se queden y los 18 que sigan ascendiendo de Tercera, más un par de repescados, ya estarían los 80 equipos. Así ningún club sufriría un castigo tan duro.

Para el Córdoba parece una obligación estar como mínimo en esa Liga Pro 2021-22 formada por los cuatro descendidos de Segunda División, los 26 que no consigan subir entre los 30 mejores de esa mini-liga tan exigente de la que hablamos y los 10 que accedan mediante el play-off de los que quedarán entre cuartos y sextos de cada subgrupo. Es una reestructuración clave, la más importante prácticamente desde los años 80.

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One Comments

  • Rafael 18 / 05 / 2020 Reply

    Increíble que ningún club y en especial el Cordoba no pelee ante la RFEF como lo está haciendo el San Fernando para que no se les discrimine. Faltan 30 puntos por jugarse ¿y te dejan fuera del playoff de ascenso?¿y el Cordoba callado?

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