El gran argumento federativo: la plaza en Segunda B es suya y no del Córdoba

El recurso de la RFEF cree que la venta de la unidad productiva sería "un gravísimo quebranto de la normativa deportiva de aplicación" y también de la concursal | Califica de "disparate" y "atropello" el auto del Juez de lo Mercantil por incluir los derechos federativos en la subasta y entiende que "supone la desaparición del Córdoba CF SAD, no su supervivencia"

El presidente de la Española, Luis Rubiales, con rostro de circunstancias

El presidente de la Española, Luis Rubiales, con rostro de circunstancias

El recurso de reposición interpuesto por el letrado Manuel Lalinde en nombre de la Federación Española de Fútbol contra el auto del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Córdoba, en el que se autorizaba la venta de la Unidad Productiva del Córdoba dentro de un proceso de subasta que acabó este lunes a las 14:00 horas, carga muy duramente contra el mismo, ya que a su juicio no resulta conforme a derecho.

El texto, de mucha extensión, considera que la RFEF y el orden competitivo del fútbol español se puede ver “gravemente perjudicado por el procedimiento concursal del Córdoba y por las actuaciones que aparentemente se pretenden llevar a cabo por ese Ilustre Juzgado de lo Mercantil nº 1″, ya que su decisión “provoca un gravísimo quebranto de la normativa deportiva de aplicación, así como de la propia normativa concursal”.

“Lo que en realidad se pretende, al margen de afirmaciones grandilocuentes y un tanto engañosas relativas a la “historia centenaria”, a la “afición”, al “cordobesismo” y demás interpelaciones al romanticismo deportivo, pero desprovisto de cualquier valor jurídico, es que una entidad, con unas deudas galopantes, en una situación económica absolutamente dramática, desaparezca (el histórico Córdoba CF SAD desaparece) para que le sustituya un club de nueva creación que, sin historia, sin méritos deportivos, sin cumplir los requisitos normativos para poder competir, pero eso sí, sin deuda, pase, directamente a estar encuadrado en la Segunda División B. Pero para completar el “engaño” dicho nuevo club asumiría los colores, escudo, bandera, incluso historia del ya desaparecido Córdoba CF SAD”, dice el recurso.

Juan Ramón Cuadros, Francisco Estepa y Francisco Javier Bernabéu accediendo a la sala de prensa de El Arcángel

Juan Ramón Cuadros, Francisco Estepa y Francisco Javier Bernabéu accediendo a la sala de prensa de El Arcángel. Autor: Paco Jiménez.

Y dicha maniobra “es un fraude, un manifiesto engaño que genera desconfianza de los competidores, que ven como mediante operaciones mercantiles es más fácil prosperar deportivamente que mediante el esfuerzo en el terreno de juego”. “También se genera desconfianza en la competición y en el organizador, que permite que una entidad de nueva creación pase directamente a la antesala del fútbol profesional. Y lo más importante, dicha maniobra supone la desaparición del Córdoba CF SAD, no su supervivencia. Significa su defunción, señoría, y no su resurrección. Por mucho que se quiera vestir una nueva entidad con ropas usadas, el olor a nuevo siempre es más intenso”, indica.

Según la RFEF el auto “pretende adjudicar “la plaza de la competición” (que constituye verdaderamente la unidad de producción, por cuanto sin plaza, no se ejerce actividad alguna) de un club de fútbol, afiliado a la Real Federación Española de Fútbol”. “Se autoriza la venta de la unidad productiva, pretendiendo integrar en dicha unidad la plaza en la competición, como si de un bien, o derecho del club, se tratara. Dicha afirmación resulta un disparate de tal magnitud, que una vez Su Señoría tenga a bien analizar las afirmaciones de la RFEF en contario, entendemos que solo debe conducir a la estimación del presente recurso y a la anulación del Auto recurrido. El atropello jurídico es de tal magnitud que esta representación procesal no alcanza a comprender cómo ha llegado a adoptarse tamaña decisión, carente de la más mínima fundamentación y transgrediendo un sinfín de normas, concursales y deportivas”, argumenta.

‘Palos’ a Francisco Estepa

Para la RFEF “tanto Administración Concursal como el Auto de su Señoría parten de una premisa que nos resulta absolutamente errónea, y es la naturaleza y titularidad de la plaza en la competición”. “Contrariamente a lo que sostiene el Sr. Administrador, la solicitud de la concursada, así como el Auto recurrido, las plazas en las distintas competiciones no constituyen, en modo alguno un activo de aquellos. Dichas plazas no son “propiedad de los clubes” con las cuales puedan comercializar y someter a gravamen o a cualquier tipo de negocio jurídico”, dice.

Una plaza en la categoría “se trata de un mero derecho temporal de participación en una determinada categoría que la propia RFEF otorga a aquellos clubes que reúnan una serie de requisitos (deportivos, económicos, administrativos, de infraestructuras…etc)”. Dicho “derecho temporal de participación en la competición”, que es verdaderamente la plaza, “lo es por un periodo limitado de tiempo, una temporada deportiva, debiendo “renovarse” año a año para poder tomar parte nuevamente en la competición en caso de que se sigan cumpliendo los requisitos”.

José María Bellido departido con Francisco Estepa y uno de sus asesorres

José María Bellido departido con Francisco Estepa y uno de sus asesorres

El recurso de la RFEF censura que “todo vale para “evitar como sea” que se aplique la normativa deportiva vigente, válida y pacífica”. “Ese “como sea” u expresiones similares como “al precio que sea”, “cueste lo que cueste” o “le pese a quien le pese”, lo que verdaderamente encierra, Señoría, no es más que el espurio propósito de la concursada de que mediante esta operación de ingeniería mercantil, se pueda sustraer a la RFEF el derecho que legítimamente le reconoce su normativa (por cierto, normativa aprobada por el Consejo Superior de Deportes, órgano de la Administración Pública a cuyo cargo se encuentra en análisis de la conformidad a derecho de las normativas de las federaciones) de que pueda atribuir las plazas de las competiciones, sus plazas en sus competiciones, a aquellas entidades deportivas que reúna determinados requisitos, deportivos, pero también económicos”.

Toda una argumentación errónea

El escrito de solicitud “parte de un error (que no entendemos involuntario) y que consiste en entender que el derecho a competir en la Segunda División “B” es un bien del Córdoba CF SAD y que, como tal, lo puede integrar en su masa activa, formando parte de su unidad productiva, con lo que puede comerciar con aquél”. “De ser la plaza en la categoría propiedad de los clubes, la RFEF no podría descender de categoría a los clubes titulares o “propietarios” de dicha plaza, que siendo de su propiedad tenderían a mantenerla. Pero el sistema, de todos es sobradamente conocido, no funciona así, prueba evidente de que los clubes no son “propietarios” de ninguna plaza, sino únicamente “usuarios” de la misma durante la temporada en cuestión, siendo la única propietaria de las plazas de sus competiciones, la respectiva federación deportiva”.

Pablo Lozano junto a Luis Rubiales tras su ratificación.

Pablo Lozano junto a Luis Rubiales tras su ratificación. Autor: RFAF

“Existen competiciones en donde la plaza corresponde a la entidad deportiva. Es precisamente ése el sistema en alguna competición americana como el Baloncesto NBA, en donde no se producen ascensos y descensos, pues los clubes compran una “franquicia”, es decir, una plaza en la competición, y la mantienen mientras quieran, no descendiendo aunque se clasifiquen en último lugar”, ejemplifican.

Pero el sistema en España y en Europa no es equiparable: “Los organizadores son los propietarios de las plazas, y conceden un derecho de uso a los clubes que reúnan determinados méritos, o requisitos, no solo deportivos, sino también, y por lo que respecta al Córdoba CF SAD, económicos, los cuales, estarían siendo incumplidos con la operación planteada, que cercena de raíz la aplicación de la norma reguladora de la participación en la competición”. Los letrados van más alla: “Incluso la RFEF puede, de acuerdo con sus competencias, regular la categoría de Segunda División Nacional “B” con 60 equipos, en lugar de los 80 actuales. ¿Se estarían sustrayendo 20 plazas a los clubes? Es evidente que no”.

“El Auto incurre en un evidente error al llevar a cabo una medida tendente a proteger un “bien” intangible (la plaza) que no forma parte de la masa activa, la cual, en ningún caso se ve amenazada. La plaza no es propiedad del club, y no se puede privar a alguien de aquello que no tiene. La medida de protección de la Masa Activa carece de fundamento y debe ser anulada”, aseguran.

Francisco Estepa en su primera aparición en la sala de prensa de El Arcángel.

Francisco Estepa en su primera aparición en la sala de prensa de El Arcángel. Autor: Paco Jiménez.

Y son aún más duros: “El hecho de que tanto administrador concursal como club hayan sostenido tamaña teoría sobre una supuesta propiedad de la plaza en la competición estriba más bien en una mera treta, un artificio jurídico a fin de confundir a Su Señoría, para conseguir así un determinado pronunciamiento judicial (cosa que, tristemente, ha conseguido). Este fraudulento o engañoso proceder del club principalmente, aunque contando con la complicidad del Administrador concursal, tiene su explicación en el deseo de evitar las consecuencias que marca la normativa para los clubes que se encuentren en una situación como la que, precisamente, está afrontando el Córdoba CF SAD”.

Artículo 101, 191, otro de la FIFA…

A su juicio “la operación que se pretende llevar a cabo soslaya los más elementales principios deportivos que ponen de relieve que los ascensos de categoría, la promoción deportiva, se consigue a través de los méritos deportivos alcanzados en el terreno de juego, y no a través de operaciones mercantiles de “mercadeo” de las plazas deportivas”. “De llevar a la práctica el auto recurrido nos encontraremos con una SAD de nueva creación que, sin pasar por ninguna de las categorías del fútbol español, se colocaría, directamente, en la categoría de Segunda División “B”, antesala del fútbol profesional, y que debiera conllevar muchos años de esfuerzo en el terreno de juego”, arguyen.

La Federación usa además artículos como el 101 del Reglamento General, ya conocido, o el artículo 9 del Reglamento de Aplicación de los Estatutos de la FIFA, que podría conllevar sanciones al fútbol español: “Están prohibidas las medidas encaminadas a favorecer una clasificación por méritos deportivos y/o la concesión de una licencia para un campeonato nacional a través de modificaciones en la forma jurídica o cambios en la estructura jurídica de una sociedad, en detrimento de la integridad deportiva de la competición. Puede tratarse de cambios de sede social, cambios de nombre o cambios en la participación financiera, con la posible implicación de dos clubes. Las decisiones sobre prohibiciones deberán poder ser examinadas por una instancia de apelación en el seno de la asociación miembro”.

Desde su óptica, permitir todo esto significaría un camelo: “Competirá una entidad con un nombre muy similar al del Córdoba CF SAD, con una equipación de juego igual o similar, jugará en el mismo estadio y hasta es posible que mantenga los mismos jugadores (al menos en parte), y puede que hasta coincida algún dirigente. Ello conllevará que la nueva entidad ofrecerá la apariencia pública de ser el mismo club que desapareció debido a la mala gestión de sus dirigentes y en pocos años nadie se acordará de las operaciones que se están produciendo en estos días, constituyendo un absoluto fraude a la legislación concursal que prevé la disolución definitiva de las sociedades cuando no pueden afrontar sus deudas tras el procedimiento concursal. Ello porque señoría, las sociedades tienen una vida limitada: nacen, desarrollan su actividad y desaparecen, y los clubes deportivos o SADs no pueden escapar de esa realidad”.

Para la RFEF la verdadera finalidad de la solicitud efectuada tanto por club como por administradores concursales es otra. “No es cierto que se pretenda la protección de la masa activa del concurso ni del patrimonio del concursado (ninguno de los dos se ve amenazado, por cuanto la plaza no es propiedad del club), sino que mediante dicha solicitud se pretende evitar la aplicación de una norma de participación en la competición, instrumentalizando para ello este Juzgado y su situación concursal, tejiendo una apariencia de amenaza de su masa activa a fin de confundir a este Juzgado y evitar así la aplicación de la norma deportiva, aplicable a todas las competiciones y a todos los competidores, se encuentren o no en situación concursal. El Auto ha sido buscado, conducido y dirigido a evitar la aplicación del artículo 101 y 191, y a ninguna otra razón que quiera el club, o los administradores concursales, “construir”.

Contra la Ley Concursal

Por si fuera poco, la RFEF también invoca una “vulneración de la disposición adicional segunda bis de la Ley Concursal”. El 11 de octubre de 2011 fue publicada en el BOE la Ley 38/2011, de 10 de octubre, de reforma de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, para incluir que “en los concursos de entidades deportivas que participen en competiciones oficiales, se aplicarán las especialidades que para las situaciones concursales prevea la legislación del deporte y sus normas de desarrollo”, pero “la sujeción a la presente ley de dichas entidades no impedirá la aplicación de la normativa reguladora de la participación en la competición”. “Su Señoría le permite, vendiendo su unidad productiva, llevar a cabo una continuidad de facto de la entidad, como si nada hubiera pasado. Y ello sin cumplir la normativa federativa sobre el particular”

“A sensu contrario sería como si se pudiera requerir a este Juzgado que, por ejemplo, en vez de jugar con 11 de jugadores de campo, lo haga con 14 (y el equipo contrario con 11, por supuesto, tal como marca las normas del fútbol), o que habiendo quedado clasificado al final de temporada en el puesto 16 – por tanto, no ganando su derecho deportivo en el campo para ascender a 2ª División – pueda hacerlo por orden judicial, y ello por la simple y llana razón de encontrarse en situación de concurso de acreedores. Lo que el Auto significa es, en definitiva, obviar la mencionada disposición adicional, y transgredir la misma, adoptando una decisión contraria a Derecho para que Córdoba CF SAD pueda vulnerar la normativa deportiva, y también concursal”, rematan.

Etiquetas

auto | Córdoba CF | Federación Española | Francisco Estepa | home7 | Luis Rubiales | recurso | unidad productiva |

Comment List

  • Juanasus 25 / 11 / 2019 Reply

    Pues ya podía ser la RFEF tan diligente y observadora al adjudicar las plazas de ascenso administrativo que para adjudicarle la plaza al Andorra parece ser no tuvieron en cuenta los méritos deportivos pues se trata de un Club que estaba recién ascendido de tercera división y al que según tengo entendido por dicho motivo no se le puede o debería dicha plaza.

  • Juanasus 25 / 11 / 2019 Reply

    En el comentario anterior quise decir recién ascendido a tercera.

  • Rafael 26 / 11 / 2019 Reply

    Qué gran diligencia por parte de la federación, mientras se perdía dinero del club y este bajaba de categoría. No hablaban nada, solo hay un hecho si fuera un equipo del norte de España. Esto se podría hacer. El Osasuna compra partidos presuntamente!! Y no pasa nada. La comunidad foral le compra el estadio por la deuda y no pasa nada. Es todo competición leal. Pero si es andaluz. Hay que cerrar el estadio. Hechar a los aficionados y punto. Qué ahora que caigo si la federación es la dueña de la plaza. Es la que me tendrá que indemnizar si desaparece el club . Puesto que yo tengo abono para ver partidos de 2b en el estadio del Arcángel.

  • Serlei 26 / 11 / 2019 Reply

    Se acuerdan de aquel que llamaba a todos estos golfos, chupópteros, correveidiles, abrazafarolas, etc? Pues aquí están, o mejor dicho siguen estando. ¿Han visto la jeta que tiene el Rubiales ese? Esta gente no tiene cojones de aplicar toda esta supuesta legalidad cuando los implicados son Barcelona, Bilbao, Atlético, etc, etc etc.

  • Gauss53 26 / 11 / 2019 Reply

    Ahora resulta que por cambiar la rueda al coche ya le tengo que cambiar de matricula,color y ponerle motor de un vespino,venga hombre…

  • Burguete 26 / 11 / 2019 Reply

    Vete al carajo Rubiales, prefieres que desaparezca un club a que cobren sus jugadores, trabajadores y extrabajadores deportivos no los mercenarios que lo han llevado aquí, que discriminación deportiva respecto a otros clubs ves, acaso el Córdoba va ascender de oficio,

Deja un comentario