Mercantil archiva la petición de Azaveco para la nulidad de la venta de la unidad productiva del Córdoba CF SAD

El juez Fernando Caballero estima "las excepciones de cosa juzgada y de inadecuación del procedimiento" planteadas por Unión Futbolística Cordobesa y la administración concursal, aunque la empresa de Carlos González puede presentar recurso en 20 días para que se pronuncie la Audiencia Provincial

La justicia vuelve a validar por ahora el proceso de venta de unidad productiva del Córdoba CF SAD a UFC. Foto: obranuevaencordoba.es

La justicia vuelve a validar por ahora el proceso de venta de unidad productiva del Córdoba CF SAD a UFC. Foto: obranuevaencordoba.es

Novedad en torno al proceso de venta de la unidad productiva del Córdoba CF SAD a Unión Futbolística Cordobesa, que en diciembre de 2019 permitió seguir existiendo al club califal. El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Córdoba ha decretado el archivo de la demanda de nulidad del auto de declaración de segundo concurso de acreedores y del auto de autorización de venta de la unidad productiva solicitado por Azaveco SL, propiedad de Carlos González.

En el fallo, el juez Fernando Caballero indica que debe estimar “las excepciones de cosa juzgada y de inadecuación del procedimiento” planteadas por Unión Futbolística Cordobesa y la administración concursal, por lo que archiva el incidente concursal. Sin embargo, ante su auto cabe interponer recurso de apelación, ante el mismo juzgado, para su resolución por la Audiencia Provincial de Córdoba, en el plazo de 20 días, aplicando el artículo 547 del Texto Refundido de la Ley Concursal.

El auto, de diez páginas, resulta en general bastante técnico. Arranca recogiendo en los antecedentes de hecho la postura de Azaveco, que quería que se dejase sin efecto por ser nulo el Auto de fecha 18 de noviembre de 2019 por el que se declaró de manera simultánea y por segunda vez en concurso al Córdoba CF SAD, y que correlativamente se dejase sin efecto la transmisión de la unidad productiva a favor de Unión Futbolística Cordobesa SAD por ser nula la declaración inicial. La mercantil de Carlos González defendía que se había infringido la normativa concursal prevista para la enajenación de unidades productivas en el procedimiento concursal núm. 724/2019 seguido ante el Juzgado de lo Mercantil núm. 1 de Córdoba y pedía “la restitución de prestaciones objeto de la transmisión de la unidad productiva dejada previamente sin efecto, así como la cancelación de las inscripciones necesarias en los organismos públicos correspondientes de la mencionada transmisión”.

No se puede recurrir ante un concurso voluntario de acreedores

En cambio, Caballero recuerda que “frente al auto de declaración de concurso voluntario no cabe recurso alguno”, a diferencia de lo previsto para el concurso necesario, donde se contemplan los supuestos en los que procede el recurso de apelación y de reposición. Sólo existe la previsión de recurrir respecto al auto que desestima la solicitud de concurso voluntario y se restringe la legitimación únicamente al solicitante, a su juicio.

Carlos González durante su particular Junta de Accionistas en el Hotel Center, con su hijo Alejandro a la derecha junto al abogado Iván Zaldúa.

Carlos González durante su particular Junta de Accionistas en el Hotel Center, con su hijo Alejandro a la derecha junto al abogado Iván Zaldúa.

Por tanto, el juez ya avanza ahí que la excepción procesal de cosa juzgada debe ser estimada y además no resulta procedente la utilización de la vía del procedimiento concursal. “El legislador ha contemplado que no precede la revisión de una decisión judicial, lo que nos lleva a que no podemos examinar las cuestiones planteadas en la demanda incidental relativas a los presupuestos (materiales) de la declaración del concurso como si fuese un recurso contra el auto de declaración de concurso en cuanto que supondría un auténtico fraude de ley“, apunta.

Da la razón a Azaveco en lo de los dos concursos, pero no en su indefensión

No obstante, Caballero entra a examinar si pudo haber una posible nulidad pero sólo desde la perspectiva de “infracción de las normas procesales”, empezando por el argumento de Azaveco de “la improcedencia que una misma concursada puede estar sujeta a dos procedimientos concursales”. Y Caballero comparte esta postura.

“Debemos señalar que la parte demandante acierta en su planteamiento y pese a que en el auto de declaración de concurso pretende construirse una sola operación, por la que en virtud de la segunda declaración del concurso se consigue la conclusión del primer concurso, lo cierto es que la conclusión del primer concurso no se produce con la declaración del segundo concurso, que sería el único supuesto en el que, al menos desde un punto de vista teórico, sería admisible la tesis contenida en el auto de 18 de noviembre de 2019. Debemos tener presente que la entidad concursada ha estado sujeta a un procedimiento concursal en fase de convenio, concretamente en fase de cumplimiento del convenio y a otro procedimiento concursal en fase común, actualmente en fase de convenio, pudiendo producirse la situación paradójica y contradictoria que el incumplimiento de cualquiera de los convenios podría abocar a la liquidación de la concursada pese a la pervivencia de uno de los convenios aprobado judicialmente. Por lo tanto, nos encontramos que ha existido una infracción a las normas esenciales del procedimiento ya que un mismo deudor no puede estar sujeto a dos procedimientos concursales“, dice textualmente el auto.

Luego Azaveco aboga por una situación “de indefensión”, ante lo que Caballero ve una “absoluta orfandad argumental”. “Debemos destacar, que en la demanda se confunde la situación de indefensión, que constituye un presupuesto para la nulidad de las resoluciones judiciales, con la situación de perjuicio, que constituye un presupuesto para las acciones rescisorias. Esta circunstancia conllevaría a la desestimación de esta pretensión. Pero a mayor abundamiento, tampoco existe el invocado perjuicio para la entidad demandante”, sentencia el actual titular del Mercantil.

Sin concurso habría habido liquidación y un perjuicio real para los acreedores

En su argumentario se señala que “a través de la transmisión de la unidad productiva, se ha podido atender al pago de parte de las deudas de la concursada, cosa que no hubiera podido producirse si se hubiera acudido a la liquidación en el primer concurso, ya que la apertura de la fase liquidación determinaría la pérdida de los derechos a participar en la competición deportiva de conformidad con el artículo 101 del Reglamento de la Real Federación Española de Fútbol”. En ése artículo se dice que:

 

“una entidad deportiva cuya situación concursal conlleve su entrada en proceso de liquidación, perderá su derecho de participación en la competición que fuere, desde la fecha en que gane firmeza el Auto que acuerde la apertura de la fase de liquidación”

 

Eso “supondría la disminución, y prácticamente reducción a cero, del valor de la unidad productiva, ya que la estructura organizativa sólo tiene sentido y valor dentro de una competición deportiva y una vez que se pierde la posibilidad de participar en la misma, todos los elementos que integran la unidad productiva dejan de tener valor”. Por lo tanto, “como consecuencia de la transmisión de la unidad productiva la concursada ha conseguido reducir parte de su pasivo, con lo que no ha existido perjuicio para la misma”.

Por lo que se refiere a los “presuntos perjuicios para los acreedores nacidos después de la aprobación del convenio y que tendrían el carácter de acreedores contra la masa en el segundo concurso”, según la parte demandante no podrían cobrar sus créditos al haberse trasmitido la unidad productiva para atender el pago de la deuda sujetas al convenio. Para el juez “la transmisión de la unidad productiva ha permitido la obtención de ingresos para la concursada con lo que se han atendido los créditos sujetos al convenio y parte de los créditos contra la masa, situación que no se hubiera producido si se hubiera acudido a la vía de la liquidación”.

Un “fraude de ley” atender los argumentos de González

El auto entra entonces en la segunda cuestión que se plantea en la demanda incidental, la relativa a la nulidad de la transmisión de la unidad productiva, pero recuerda que todos los argumentos “fueron desestimados mediante auto de 30 de septiembre de 2020 recaído en el seno de la pieza separada nº 7”, justo el que dio firmeza a todo el proceso y que permitió la inscripción del Córdoba CF en la Federación Española.

Caballero es duro aquí, ya para ir cerrando su auto, puesto que dice que “la utilización de la vía del incidente concursal para plantear las mismas cuestiones constituye un auténtico fraude de ley, sin que resulte admisible la afirmación de que se puede ‘volver a discutir en un incidente con todas las garantías'”. No cabe “sin que nuestro ordenamiento contemple ninguna limitación a los argumentos discursivos para la pieza separada en los procedimientos concursales” y cuando “ni siquiera la parte demandante ha propuesto ningún medio probatorio en esta demanda incidental que no hubiera podido proponer en la anterior pieza separada”. Por eso “también debemos estimar las excepciones procesales de cosa juzgada y de inadecuación del procedimiento planteadas en los escritos de contestación”.

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One Comments

  • ancaza57 28 / 09 / 2021 Reply

    El rollo del pollo es lo de la vía penal…, esperemos que pronto veamos desfilar caminito de Alcolea a más de uno…,. A lo hecho pecho pero que lo paguen y que todo el peso de la JUSTICIA caiga encima…, ese es el verdadero rollo del pollo lo demás son naderías.

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