El secante al que elogió Maradona: Pepín

José Calzado une a Valladolid y Córdoba en una singular historia de amor a los colores cordobesistas: renunció a su carrera en Primera con los pucelanos por sacar a los blanquiverdes de Tercera

Pepin posando con una bandera del Valladolid y la bufanda del Córdoba en la plaza del Alpargate.

Pepin posando con una bandera del Valladolid y la bufanda del Córdoba en la plaza del Alpargate.

Al hilo del partido que mañana jugarán en el José Zorrilla Real Valladolid y Córdoba no está de más relatar la que ha sido a lo largo de las más seis décadas de historia del Córdoba CF uno de los más bellos episodios de amor a los colores blanquiverdes. Lo protagonizó José Calzado “Pepín”, un centrocampista de banda que luego fue lateral y que fue capaz de renunciar a su carrera en Primera División, donde estaba plenamente asentado, por ayudar a rescatar al Córdoba del abismo.

Pepín recuerda cómo entonces, en el año 1984, estaba en uno de sus mejores momentos. “En Valladolid viví los mejores años de mi vida futbolística y por eso tengo gran cariño a la ciudad, a la afición y a los amigos que dejé. Hasta fui campeón de la única Copa de Liga que se jugó en España, ante todo un Real Madrid”, evoca. Fue con jugadores como “Moré, Gaíl, Santos, Rusky, Sánchez-Valles, Jorge o Gilberto, gente que en varios casos se quedó allí situada en Valladolid”. “Teníamos buenos equipos, con un grupo muy bueno y buenos entrenadores”, comenta.

Audio: La entrevista a Pepín

Uno de ellos, Paquito, fue el que encomendó una misión específica en el fútbol de entonces, la de marcar al mejor jugador rival. Siempre había jugado de centrocampista de banda, pero tuvo que adaptarse a jugar de lateral, derecho o izquierdo. “Aunque yo era un jugador de mucho recorrido, como los carrileros de ahora, Paquito me encargó que fuera era el secante, el que tenía que hacer que no brillara la estrella del rival. Marqué a Schuster, a Stielike, a Dirceu, a Dani o a López Ufarte, a los mejores jugadores nacionales y extranjeros de entonces”.

Pepin marcando a Maradona en el Nou Camp jugando en el Valladolid.

Pepin marcando a Maradona en el Nou Camp jugando en el Valladolid.

Y, cómo no, a Maradona, el hombre que le iba a poner en el escaparate nacional. “Era el número 1 de Europa y del mundo entonces y tenía marcajes muy duros. Goicoechea lo había lesionado y jugadores del Madrid, como Bonet, le hicieron entradas muy feas. En una entrevista le preguntaron quién había sido el jugador que mejor le había marcado, y él dijo que fui yo, porque fui noble y nunca recurrí a las patadas. Unas veces le gané yo en el duelo y otras veces él. Yo siempre fui un jugador limpio”.

Si tú me dices ven…

Pero Pepín decidió un día cambiar la elite por su casa. Sus mejores momentos por ayudar en los peores del Córdoba. En ello tuvo mucho que ver su hermano, el mítico Francisco Calzado Ferrer, “Litri”. Así lo recuerda: “Había renovado antes de esa temporada por tres años porque me quería el Atlético de Madrid, así que me quedaban dos de contrato. Vine a Córdoba a jugar un amistoso con una selección cordobesa para inaugurar una radio en Villanueva y tuve una reunión en su despacho con Rafael Campanero y mi hermano. El Córdoba había bajado de Segunda B a Tercera y estaba cerca de desaparecer, y como era el único cordobés que estaba en Primera entonces, me querían como reclamo para demostrar que iba a ser un proyecto importante e ilusionante. Era dejarlo todo, pero mi hermano me lavó no el cerebro, sino el corazón, y lo hice por el equipo de mi tierra”.

La estampa de Pepín en Primera División con el Real Valladolid.

La estampa de Pepín en Primera División con el Real Valladolid.

Claro que para eso tuvo que salir de Valladolid, donde le tomaron casi por loco. “No le dije nada a nadie y el club ya pensaba que no iba a venir, pero lo tenía decidido. Yo acababa de gastarme un dineral en un apartamento en Valladolid, pero le dije a mi sobrino que se viniera con una furgoneta para llevarme los muebles. Dos días antes de la presentación del Valladolid le pedí a Ramón Martínez, director deportivo entonces y ahora en el Real Madrid, hablar con el presidente. Le dije: “Mire, asómese por ahí y vea el coche. Me voy a Córdoba”. Y él no se lo creía. Pensaba que quería la carta de libertad para irme al Racing o a algún otro equipo. Le tuve que hacer que llamara a Campanero para que viera que no le mentía. Y al final me permitió venirme pero sin cobrar ni un duro”.

Al menos, la apuesta por el Córdoba salió más o menos bien. “Ficharon a Mansilla, a López Murga, que estaba haciendo la mili e hicimos un muy buen equipo, casi todos cordobeses, y ascendimos con la cantera en una Tercera bastante más fuerte que ahora. Luego estuve tres o cuatro años más y en el siguiente del ascenso estuvimos cerca de subir a Segunda. Lo más cerca que se estuvo hasta que se subió 16 años después”.

No se arrepiente

La pregunta que alguien puede hacer es si Pepín se arrepintió alguna vez de lo que hizo. “No, no me arrepentí, a pesar de que yo estaba físicamente muy bien entonces. Pesaba poco, era todo fibra, no había tenido una lesión nunca y podía hacer seguido muchos años en Primera, porque entre otras cosas luego estuve jugando casi hasta los 40 años en Segunda B, en equipos como el Martos o el Andorra, donde me ficharon tras irme allí de vacaciones”.

Ahora Pepín, a sus sesenta años y pico, porque como el Córdoba también nació en 1954, disfruta del fútbol y de un partido, el de mañana, especial para él porque nunca se desligó completamente del Pucela. “Mantengo contacto con varios chicos de peñas del Valladolid, a los que por ejemplo les mandé hace poco fotos de aquella etapa para un rastrillo que iban a hacer para una ONG, y de vez en cuando me llaman periodistas amigos. También recuerdo a Paco Santamaría, el delegado, que era árbitro y se la formábamos siempre cuando iba a pitarnos los partidillos de los jueves”.

Paco Jémez y Juan Luna Eslava departiendo con Pepín en el Hotel Center

Paco Jémez y Juan Luna Eslava departiendo con Pepín en el Hotel Center

Será, a su juicio, un gran encuentro. “Los dos equipos están bien, más allá de que ganaran fuera la pasada jornada. El Valladolid se está recuperando y para mí, que lo estoy siguiendo, tiene equipo para estar por delante de casi todos los equipos que le preceden y para pelear como poco por el play-off. Pero empezó mal y siempre cuesta reaccionar. Ahora con Portugal, que es buen entrenador, parece que le han cogido el tranquillo a la Segunda. Y el Córdoba lleva mucho tiempo arriba y cuando un equipo coge confianza le sale todo bien. Está haciendo una temporada fabulosa, con un vestuario muy unido, que eso es muy importante. Queda mucha segunda vuelta, pero va a estar ahí toda la liga”.

El otro deseo de Pepín es que “no se enfrenten en un play off como hace cuatro años”, para que no se vuelve a repetir lo que ocurrió en la campaña 2011-12 cuando los pucelanos eliminaron al Córdoba de Paco Jémez para lograr luego el ascenso a la Liga BBVA.

Dos años del adiós de Litri

Pepín se retiró en la temporada 1991-92, cuando tenía 40 años, jugando en el Andorra, que entonces militaba en Segunda B. Hoy estará en el José Zorrilla para animar y a la vez sufrir con los dos equipos de su corazón. Justo cuando se cumplen dos años del fallecimiento de su hermano, Francisco Calzado Ferrer ‘Litri’, santo y seña del cordobesismo.

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