Escribano y la sensación de “no haber sido capaz de sacarle todo el rendimiento” al Cajasur

El preparador granate se muestra muy autocríico tras el descenso: "No he conseguido que el equipo funcionase, siempre ha faltado algo" | "Deseo que este paso atrás sirva para que el club retome un nuevo impulso que nos haga mejores", comenta

Jesús Escribano con rictus de sufrimiento durante el duelo frente al Balonmano Zamora. Foto: CBM

Jesús Escribano con rictus de sufrimiento durante el duelo frente al Balonmano Zamora. Foto: CBM

Si ha habido una resolución de temporada dolorosa en el espectro del mundo polideportivo cordobés ésa ha sido sin duda la del Cajasur Córdoba de Balonmano. Errores propios en algún partido clave, como el de Esplugues al final de la liga regular, y la dureza de la División de Honor Plata se han llevado por delante el proyecto del club, que tendrá que volver a jugar en la Primera Nacional en la temporada 2022-23. Todo ello tras empatar a puntos en la última plaza de descenso con el Vestas Balonmano Alarcos de Ciudad de Real y caer por el average particular.

El entrenador del equipo, Jesús Escribano, ha hecho un autocrítico análisis de la campaña en sus redes sociales, responsabilizándose en gran medida de lo sucedido: “Finaliza la temporada más difícil de cuantas he tenido la suerte de entrenar al equipo sénior masculino del CBM. No es tanto el hecho de no haber logrado la permanencia, objetivo perfectamente realizable al inicio de la campaña, ni tan siquiera los problemas de salud que me han afectado en determinados momentos de la liga, sino algo mucho más grave desde el punto de vista de un entrenador. Acabo el año con la desagradable sensación de no haber sido capaz de sacarle todo el rendimiento a una plantilla que se ha mostrado absolutamente colaboradora en el trabajo propuesto”.

El técnico recuerda que “para alguien que conoce los delicados equilibrios que sustentan cada proyecto de este club, ésta no es una carga baladí”. “He contado con la libertad de confeccionar la plantilla y de escoger a quién me ha acompañado en el reto desde el banquillo, y además he contado con la lealtad y el empeño de todos ellos, jugadores, preparador físico, segundo, oficiales, otros miembros del club…y aún así, no he conseguido que el equipo funcionase, siempre ha faltado algo”, lamenta

Consecuencias

A su juicio “en una liga tan competida como la División de Honor Plata Masculina, esto se transforma en puntos que te dejas y que necesitas”. “Como digo, no se trata de ganar o no, de lograr las metas fijadas o quedarse en el camino, lo que me pesa es el hecho de no sentirte satisfecho con el trabajo realizado“, insistió el preparador.

Escribano quiso sacar la cara por sus hombres. “Con todas las dificultades inherentes a una liga casi profesional, en cuanto a duración y exigencias de toda índole, pero con sueldos de amateur, se han entregado a la causa desde el mes de agosto hasta final de mayo con total dedicación. Lo digo ahora, y lo he venido diciendo a quién me ha preguntado por ello en este tiempo: he tenido un grupo de jugadores comprometidos, que es lo más importante para quien pretende trabajar con ellos”, detalla.

Jesús Escribano en un tiempo muerto con el equipo. Foto: CBM

Jesús Escribano en un tiempo muerto con el equipo. Foto: CBM

Y prosigue: “Seguro que había plantillas mejores, como las había peores. Hemos competido con clubes con muchos recursos de todo tipo, pero no era algo desconocido antes de embarcarnos en este reto. En esa línea, el club nos ha proporcionado todos los medios que estaban a su alcance para facilitar nuestro trabajo. Como cualquier entrenador, hubiese deseado mejores condiciones para el equipo, nunca son suficientes cuando quieres que las cosas se hagan bien, pero era y soy consciente del club en el que estoy y de la necesidad de salvaguardar nuestro tesoro más preciado, la cantera, por encima de cualquier otro objetivo individual o colectivo”.

Sin justificaciones

El máximo responsable cajista es claro: “No trato de justificarme. He puesto mi empeño en conseguir un equipo en el que la gente del club pudiese identificarse, sin éxito. He intentado exigir tanto como me he exigido a mí mismo, pero no he acertado en la orientación de ese trabajo“.

Ahora tocará mirar al futuro, como ya deja caer el entrenador. “Desconozco lo que el futuro inmediato nos traerá, pero deseo que este paso atrás sirva para que el club retome un nuevo impulso que nos haga mejores. La larga y brillante historia del CBM se ha forjado en vestuarios abatidos tras derrotas que nos han servido para aprender a levantarnos. Por mi parte, seguiré tratando de mejorar para hacer equipos de los que el CBM se pueda sentir orgulloso“, finalizó.

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