José Roberto Tanchyn, campeón de Europa sub18 con España

La selección repitió victoria como en la fase de grupos ante la anfitriona, Turquía (61-68), en un éxito del que también formó parte el doctor del Colegio Virgen del Carmen Miguel Ángel Aguayo

La foto de campeones de Europa de España sub18. Foto: @libretacoachk

La foto de campeones de Europa de España sub18. Foto: @libretacoachk

La selección española de baloncesto masculino sub18, de la que formó parte el lucentino de Unicaja José Roberto Tanchyn, además de como médico el doctor del Colegio Virgen del Carmen Miguel Ángel Aguayo, se proclamó este domingo campeona de Europa en Izmir. España repitió victoria como en la fase de grupos ante la anfitriona, Turquía, para alzar el trofeo (61-68).

España, guiada desde el inicio por Villar pero con un juego coral y una fuerte defensa, arrancó el duelo arriba (7-15, m. 7), forzando un primer tiempo muerto turco. Le vino bien a los locales, que llegaron a hacer un parcial 7-0. Al final del primer cuarto, con todo, los de Dani Moret mantenían aquella renta de ocho puntos (14-22).

En el segundo parcial a España le costó más anotar, entre la mejor defensa local y algunas imprecisiones de la nacional (21-24, m. 14), aunque poco a poco las aguas volvieron a su cauce, más aún tras un triple de Moreno (24-34, m. 16). Un parcial 7-2 de los otomanos les permitió recortar antes del descanso (31-36).

Lucha hasta el final

3:18 le costó a Turquía anotar en la segunda parte, aunque la renta no creció en exceso (33-40, m. 25). Sí lo hizo posteriormente, con un parcial 0-5 hasta lograr la máxima renta del encuentro, doce puntos. Llegaron a ser catorce (35-49, m. 29) en un tramo final del cuarto donde tuvo sus instantes de juego José Roberto Tanchyn, que capturó un rebote y anotó en la última acción, aunque se decretó que la jugada estaba fuera de tiempo. España dejó a su rival en ocho puntos en esos diez minutos (39-51).

Como era de esperar, Turquía y el público echaron el resto en el inicio del período decisivo, recortando la renta y llevando al tiempo muerto de Dani Miret (46-53, m. 34). Los árbitros empezaron a hacer de las suyas, con faltas inexistentes en ataque a la selección, que permitieron más recorte local (51-56, m. 37). Un palmeo de Almansa y una bandeja de Jordi Rodríguez dieron oxígeno a España (53-60 a 1:48 del final).

La selección era mejor y se plantó con ocho puntos de renta dentro del último minuto, más dos tiros que sumó Rafa Villar -clave en el encuentro-. Los otomanos apretaron hasta el final y algunos errores en el tiro libre impidieron una sentencia más clara, pero el Europeo se tiñó de rojigualda (61-68).

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