Julián Ruiz y su despedida de Puente Genil tras una temporada ”atípica”

''El tiempo dirá si mantener la categoría, con suficiencia, es algo despreciable'', en un curso con resultados ''muy positivos fuera de casa y decepcionantes ante nuestra gente'' | ''Desde luego las líneas para corregir el rumbo y los condicionantes de rendimiento ya no están bajo mi responsabilidad'', unas situaciones que durante el curso ''no fueron fáciles de ejecutar, cuando no imposibles''

Julián Ruiz en el banquillo del Ximénez con Gaby Chaparro, una de sus apuestas fracasadas

Llega el momento de los balances de temporada y como no podía ser de otra forma el técnico cántabro Julián Ruiz valoró ante su adiós su estancia en el Ángel Ximénez-Avia, al que llegó hace y medio. Centrado en el presente dijo que “efectivamente ésta fue una temporada atípica en cuanto a los resultados”, que fueron “muy positivos fuera de casa y decepcionantes ante nuestra gente”.

Ruiz explicó a Cordobadeporte.com que esa circunstancia “puede tener muchas lecturas y que dejo para quienes tenéis la posición que se disfruta en los medios de comunicación”. Sí que tiene claro que “la presencia en la Copa, especialmente en esta temporada, no puede esconder que la temporada no se puede calificar como buena”, para apostillar que “el tiempo dirá si mantener la categoría, con suficiencia, es algo despreciable”.

“Podríamos entrar en si la cantidad de incidencias que hemos sufrido desde que se inicia la temporada han permitido un desarrollo normal, pero podría sonar a excusa”, apostilló Ruiz, por lo que “nuevamente lo dejo al juicio del observador”. Unas circunstancias entre las que está la lesión del brasileño André Amorim, que padeció la rotura del ligamento cruzado en octubre del pasado año, aunque fue sustituido con acierto por Víctor Alonso.

De una forma u otra, Ruiz comentó que “desde luego las líneas para corregir el rumbo y los condicionantes de rendimiento están a partir de ahora fuera de mi responsabilidad”, situaciones que entiende que “durante la temporada han parecido claras, a mi entender”, pero “no fáciles de ejecutar cuando no imposibles”.

“Sobre mi situación personal no tengo nada que decir, otra vez me remito al criterio del observador de la realidad, de modo que sólo quiero agradecer a los que han tenido cercanía a mi trabajo por su trato”, para “desear lo mejor” al Ángel Ximénez en su futuro. Así acabó la etapa de Julián Ruiz en Puente Genil, con más oscuros que claros, sobre la que hay que resetear y esperar ya la llegada del nuevo técnico: Paco Bustos.

 

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