La insostenible situación del Córdoba Femenino

El equipo de la Liga Reto Iberdrola y también técnicos de la base están sufriendo impagos que afectan ya a lo personal más allá de lo deportivo, donde también hay carencias de material y, lo que es más importante, en el cuerpo médico

El Córdoba Femenino en un partido de esta campaña. Autor: Paco Jiménez

El Córdoba CF Femenino regresa esta semana a la competición liguera, visitando en un bonito derbi andaluz al Granada. Esto, hablar de fútbol tan sólo, sería el deseo de todos los que de una u otra forma están metidos en este proyecto desde el verano de 2018 y que, pese a los éxitos que ha dado al club, no escapa de una situación de absolula precariedad. De las que afectan ya a lo personal.

Ya durante el verano fueron conocidos problemas de diversa índole, por ejemplo en cuanto a material e indumentaria, aunque lo que más llamó la atención fue el desplazamiento en coches particulares para jugar los pocos amistosos que se pudieron disputar, siempre en el ámbito de la provincia. Luego ha sido motivo de sonrojo para todo buen cordobesista ver al equipo competir en partido oficial vestido de naranja, con las equipaciones provisionales de la marca Adidas de pretemporada, aunque este tema acabó al fin en el último partido de liga hasta ahora frente al Collerense.

Sin embargo, estas situaciones son sólo la punta del iceberg de lo que el equipo está viviendo, pese a que de momento nadie ha levantado la voz públicamente por respeto a la institución y, por qué no decirlo, por el temor a que pueda ser contraproducente incluso. Pero la realidad es que varias de las jugadoras están sufriendo impagos en sus nóminas, pese a que éstas son, vistas desde fuera, bastante asequibles, incluso por debajo de los 500 euros. También están así los técnicos de los equipos de las categorías base, que aún no tuvieron una regularidad en los pagos en toda la temporada.

Este hecho está propiciando que algunas jugadoras estén teniendo problemas que deberían estar lejos de su realidad en el día a día, como los alquileres de las casas en las que viven o la alimentación. De hecho, trasciende que son personas dentro del club las que están adelantando dinero a nivel personal para paliar estas situaciones.

Cuando falta lo más básico parece complicado hablar de otras situaciones que sí están dentro de lo deportivo y que parece difícil que no terminen por afectar al equipo en lo anímico y en lo físico. Más allá de que hay el material mínimo para entrenar y escasez de indumentaria -la ropa de entrenamiento es la misma que se está usando para paseo en los viajes y hay una sola indumentaria oficial para jugar, la que se vio el otro día-, lo verdaderamente llamativo es que el equipo no dispone de médico ni de un fisioterapeuta a tiempo completo.

Parece que una deuda de varios meses con la Clínica Beiman está detrás de un asunto importante, que ha obligado a personal del club incluso a tener que acompañar a alguna jugadora a recibir atención. En cuanto al tema de la fisioterapia, está afectando en el hecho que de hay varias jugadoras lesionadas, de las cuales algunas sufren sobrecargas musculares que serían fáciles de resolver con un tratamiento adecuado que el equipo no tiene ahora mismo.

Estas situaciones están empezando a hacer algo de mella en el grupo, pese al general buen talante ante la adversidad que caracteriza a las jugadoras y a un Manu Agudo que no ha tenido una mala palabra para la entidad. Pero ahora mismo, desde su cara visible para la sección, Miguel Romero, sólo se reciben promesas de que la situación se irá solventando, aunque de momento no parezca haber mucha actividad por ejemplo en la búsqueda de nuevos patrocinadores y de inyectar dinero, más allá de la aportación importante de Piedra.

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