La incertidumbre de Pedro Zamorano tras salir de “un pozo”

El saltador de altura, que se planteó "dejar el atletismo" por sus lesiones. asegura que "es muy jodido ver que por fin tantas horas de entrenamiento dan sus frutos y se corta todo de esta manera" | Pasa el confinamiento en su pueblo, Carcabuey: "Tengo la suerte de vivir en el campo, con algo de espacio al aire libre del que disfrutar"

Pedro Zamorano en pleno salto de altura. Foto: JJVico

Pedro Zamorano en pleno salto de altura. Foto: JJVico

Lo que parecía ser la mejor vuelta del saltador de altura cordobés Pedro Zamorano, con un bronce en el pasado mes de febrero a nivel andaluz y después de varios años “en un pozo” por una lesión en el quinto metatarsiano del pie de batida, ha acabado siendo, de nuevo, un parón, aunque esta vez por la crisis sanitaria del COVID-19. Es la realidad para uno de nuestros atletas de más renombre en los últimos años.

Es muy jodido ver que por fin tantas horas de entrenamiento dan sus frutos y ahora se corta de esta manera”, explica el atleta en una entrevista para Cordobadeporte, con el pesar de otro revés, a nivel global, tras varios años de lesiones en los que el deportista se planteó, incluso, “dejar el atletismo”.

El saltador pudo acudir el pasado mes de febrero al Campeonato de Andalucía en Antequera “por quitarme un poco el mono”, en un evento que se celebró semanas antes de que se decretase el estado de alarma del país y, por tanto, la suspensión de las competiciones. Se llevó el bronce con un salto de 2,04 metros. “Me sorprendió que, entrenando desde mayo y solo habiendo saltado un día, pudiese saltar algo más de dos metros”, expuso. “Es una marca muy mediocre, pero sabiendo de donde veníamos todo lo que se pudiese hacer es bueno”.

En cuanto a su lesión, no oculta que “fue un calvario, hasta el punto de que quise dejarlo porque no veía como salir de ahí”. Tras varias recaídas y dolores “en otras zonas del pie”, cuenta que “empecé a trabajar con un psicólogo deportivo y con un fisioterapeuta y poco a poco fui volviendo a tener las ganas que parecía que había perdido”. A día de hoy, y, aunque no con “toda la motivación, que quizás otros años sí”, todo estaba volviendo a la “normalidad” y “comenzaba a encontrarme bien otra vez”, pero el coronavirus volvió a frenar todo.

El de Carcabuey se planteaba esta temporada con unos objetivos muy firmes, como eran “estar entre los mejores en el Campeonato de España en Aire Libre y volver a acercarme a mis marcas de 2016 o 2017”. A nivel de equipo, con su club, la Real Sociedad, esperaba “volver al podio en la Liga de Clubes”. Pero, dadas las circunstancias, lo primero ahora es lo primero. “Mejor frenar la pandemia y ya habrá tiempo para retomar las competiciones cuando todo esté controlado”.

Por suerte, el atleta visitó a su familia “días antes de que decretaran el estado de alarma”, por lo que “me cogió en Carcabuey”. Y, aunque “es difícil no poder moverte en cuarenta días y los que quedan”, Zamorano se siente afortunado por “vivir en el campo y tener algo de espacio al aire libre del que disfrutar”, por lo que “no puedo tener ninguna queja”.

Relata que “me las ingenio como puedo para mantener un poco la condición física, aunque tengo que recibir ahora un material que solicité y a la espera estoy”. Y, aunque asegura que es “muy complicado”, le está viniendo “bien el descanso”, ya que “bajé la intensidad de entrenamientos porque seguía con molestias en el pie”.

” Vivo mucho el hoy y lo que tenga que venir vendrá “

En cuanto a los planes de futuro más a medio plazo, el deportista no tiene nada claro en mente. “Vivo mucho el hoy y lo que tenga que venir vendrá”, asegura. De momento, este año finaliza su grado en fisioterapia, por lo que “mi idea era recuperarme del pie completamente y el año que viene poder aprovechar para estar con el máster y volver a entrenar al 100%”. Ojalá así sea porque lo merece.

Loading...

Deja un comentario