Los palos, Munir y el Dépor hunden al Málaga y hacen volar el dinero por Kieszek

El meta marroquí retrasó su incorporación a la Copa de África para mantenerse en la portería por delante del ex del Córdoba y fue una de las claves por sus errores en la eliminatoria que deja a los de La Rosaleda otro año en Segunda

El meta del Málaga, Munir, desolado tras su error

El meta del Málaga, Munir, desolado tras su error. Foto: LFP

El Córdoba CF vio ayer por la noche volar la opción de ingresar 225.000 euros por la marcha el verano pasado al Málaga CF de Pawel Kieszek. Una operación que es cierto que fue cerrada en condiciones difíciles, porque LaLiga no dejaba inscribir al jugador y no se le podía impedir realizar su trabajo en otro sitio, pero que al final ha resultado de nuevo negativa para el club. Los blanquiverdes imaginaron dos supuestos más o menos favorables, cobrar un dinero aceptable si el Málaga subía o mantener al jugador si no había ascenso malaguista y el Córdoba seguía en la categoría, pero se ha dado el tercero, que no hubiera ascenso en Martiricos y que se descendiera, lo que libera de compromiso a un jugador de nivel muy por encima de la Segunda B.

Lo curioso del caso es que este desenlace se ha dado con una de esas casualidades o guiones que dibuja de manera maléfica el fútbol. Todo parecía previsto para que Kieszek fuese protagonista en el play-off, ya que Munir se tenía que marchar a la Copa de África con Marruecos, pero, de manera contraria a todo lo visto hasta ahora cada temporada, con el mejor ejemplo de su compañero N’Diaye, baja al estar con Senegal, el cancerbero consiguió retrasar su incorporación hasta jugar la eliminatoria. Incluso hay informaciones que hablan de que tuvo que renunciar a disputar el torneo continental, aunque no parece que se haya llegado a tanto.

Pero lo que podría haber sido la mejor noticia para Víctor Sánchez del Amo, el Málaga y el malaguismo ha resultado ser una de las claves de la eliminación del Málaga. Munir se tragó por su palo el 4-2 de Borja Valle en Riazor, propiciando así un marcador mucho más difícil de levantar en La Rosaleda, mientras que ayer, cierto es que ya con muy pocas opciones de remontada, se metió prácticamente en propia puerta un tiro blandito de Álex Bergantiños que fue el 0-1 del Dépor. Sería injusto responsabilizar sólo al marroquí de lo sucedido, porque con 2-2 en Riazor un trallazo de Ontiveros al palo pudo cambiar todo, como otro ayer con 0-0 en la primera parte, pero sí que los fallos del meta han colaborado.

Pese a la respuesta de La Rosaleda, que le dio cariño y una ovación al jugador para arroparle, así se dibujó el fracaso del Málaga, con una bestialidad de límite salarial y muchos meses comandando la tabla que al final fueron para nada. El Deportivo, sexto en la tabla y clasificado en la última jornada para el play-off, será el que tenga ocasión de ascender ante el Mallorca, quinto, que dejó fuera al Albacete.

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