“No vamos a engañar a nadie diciendo que vamos a ganar seis de siete”

Alejandro Alfaro cumple su tercera temporada en un Córdoba CF al que llegó en verano de 2016 procedente del Real Valladolid para firmar por solo una campaña en la que su gran final de curso, que acabó con siete tantos en su haber, le llevaron a renovar por dos temporada más, de ahí que el próximo 30 de junio cumplirá contrato tras un año más que extraño en su dilatada carrera, aunque hasta hace bien poco, febrero se parecía mucho al anterior ejercicio. “Ya a estas alturas es diferente”.

Recuerda que el año pasado la situación era “adversa, pero las sensaciones y la dinámica eran otras”. En un momento dado “puede ser igual de mala a nivel de puntos, pero no podemos mostrar una cara tan negativa”, por lo que “ya no se puede comparar la situación”. De ahí que reconozca que “en la temporada anterior había opciones matemáticas y ahora hay que hacer pleno, y no vamos a engañar a nadie diciendo que vamos a ganar seis de siete”.

“Te entristece todo, pero hay que ser realistas, porque sólo ganamos cinco partidos. No hemos dado el nivel ni la talla, aunque podemos excusarnos. El equipo tenía más potencial del demostrado, no te voy a decir que por play off, pero sí por una salvación”. En un cóctel de despropósitos es “complicado buscar culpables y razones”, pero es tan simple como que “no hemos sabido dar respuestas individuales, con falta de compromiso o lo que sea”. De ahí que aseverase que “los jugadores somos los principales culpables del año y del descenso. Los que saltamos al verde, aunque se hayan tenido limitaciones a nivel de fichas profesionales”, porque recordó que la dirección deportiva estuvo “atada de pies y manos”.

El onubense apuntó que “tampoco hay que excusarse en el mercado de invierno”, porque aunque es cierto que “se fueron Galán y Aythami, también vinieron gente experta como Chus Herrero, Flaño, o Menéndez. si que es cierto que tampoco fue el del año pasado con las limitaciones que teníamos, y entonces vinieron jugadores importantes que nos cambiaron la cara”, pero insistió que “sólo tenemos que culparnos nosotros mismos”.

Alejandro Alfaro junto a Jaime Romero un lunes de dura vuelta a los entrenamientos tras la derrota ante el Lugo

Paco Jiménez

De una u otra manera hay que seguir adelante, ya que restan seis partidos eliminando el del Reus, en los que “queda lavar la imagen y dignificar este escudo. Lo mínimo que se pide es trabajo, compromiso y profesionalidad, aunque luego no te dé para ganar, pero la gente se irá más contenta”. Eso por ejemplo fue lo que ocurrió tras el partido de Oviedo. “La gente no sólo está quemada por el descenso matemático, sino también por la imagen dada ante el Lugo, Extremadura y Elche”, por citar los más cercanos, algo sobre lo que admitió que “no hemos sido consciente”, porque “a lo mejor algunos futbolistas no sabemos si volveremos a jugar en Segunda”, dado que “el descenso es malo para todos”.

A esa referida mala imagen ofrecida también habría que añadir los primeros veinticinco minutos en Oviedo, donde volvía a ser titular siete meses después. “Cuando a los diez minutos íbamos 2-0 dices: tierra trágame, después de un día que me toca jugar. Pensaba que nos caerían cuatro“. Sin embargo lo que el equipo hizo fue “tener personalidad y se mostró otra imagen, incluso se mereció más que el empate. Poco antes de entrar Piovaccari ya se había reaccionado con balón, pero con sus arrancadas tiró más del equipo que dio ese plus”.

La cordobamanía aún late

Por último había que preguntarle cómo encaja las críticas de un amplio sector del cordobesismo que opina que su carrera en el fútbol profesional se acabó. “Llevo escuchando eso desde que llegué tras un año complicado en Valladolid con las lesiones. La gente te compara con el que eras hace diez año con el Tenerife, y eso no puede ser, pero al final cada uno opina lo que quiera. Yo me siento joven y cómodo. El primer año aquí al final demostré lo que puedo aportar y nadie me regaló los dos años de renovación. Yo soy un trabajador y el día que no esté para jugar me iré a mi casa”.

“Hay gente que cae en gracia y otros en desgracia”

Alfaro, que cumplirá 33 años en noviembre, por lo que aún tiene 32, afirmó que “me queda cuerda para rato, pero si no es en Córdoba será en otro lado. Hay gente que cae en gracia y otros en desgracia. Igual se esperaban de mi un jugador diferencial que marcara veinte goles“.

Para finalizar se le preguntó si habría alguna posibilidad de continuar en el Córdoba en Segunda B, a lo que respondió que “nunca se sabe, pero ahora mismo no pienso en el año que viene. En esta situación sólo da para pensar en el próximo partido. He vuelto a jugar de titular tras trabajar mucho tiempo en la sombra. Volví y me encontré bien tras un año duro y jodido”. De manera que “al final de temporada se verá, aquí soy feliz y mi familia también”, para añadir que “para nada soy una persona acomodada, lo que quiero es sentirme importante y tengo la misma ilusión que cuando debuté en Primera con 18 con el Sevilla”, recordó un Alejandro Alfaro que ahora espera tener continuidad en el equipo inicial este domingo ante el Real Zaragoza y ayudar al equipo a ganar tres puntos que ayuden al menos a dejar la posición de colista superando al Nástic y con la idea de acercase al CD Lugo.

Etiquetas

Alfaro | CórdobaCF | descenso | permanencia | Zaragoza |

Deja un comentario