Otra arista de las cuitas judiciales del Córdoba CF SAD

Sin tanta relevancia lógicamente como los casos Bejarano, Merino o Cisma, también se han cerrado acuerdos en cerca de una decena de procesos contra la entidad, logrando un cierto ahorro de cantidades en esas casi vacías arcas pendientes de un nuevo concurso

Los administradores judiciales del Córdoba en el palco. Autor: Paco Jiménez

Los administradores judiciales del Córdoba en el palco. Autor: Paco Jiménez

Antes de que la crisis del coronavirus también supusiera un freno a las infinitas guerras, batallas y escaramuzas judiciales en torno al Córdoba CF SAD, se conocieron las sentencias en varios casos abiertos contra la entidad, generados en las etapas de Jesús León o incluso de las de Carlos González. Todas ellas contrarias a la entidad.

Así, Luis Oliver derrotó a la entidad en el famoso tema del proceso cambiario de su indemnización, el doctor Bejarano logró una sentencia favorable, cuantiosa y con ramificaciones en caso de ascenso tras su despido e igualmente Juan Merino o Domingo Cisma demostraron que el trato que recibieron en su día, ambos en la etapa de Alejandro González de presidente, no fue ajustado a derecho.

Pese a que la colección de derrotas pueda hacer pensar otra cosa, la realidad es que eran casos prácticamente imposibles de ganar, tanto que por ejemplo la presencia de Enrique Rodríguez Zarza como abogado del club en la cuita contra Bitton Sport respondió no a ningún contubernio extraño, sino a que fuera el mismo letrado que había iniciado un proceso prácticamente condenado al fracaso el que lo terminara. Que lo hubiera asumido otro suponía tanto comerse un marrón no generado como que el que lo inició pudiera esgrimir aquello de “yo lo habría hecho mejor”.

Pero fuera de este eco mediático, lógico, hay otra arista que ha podido conocer Cordobadeporte por diferentes vías, y es que el Córdoba CF SAD, que sigue bajo administración judicial por orden del juez Antonio Rodríguez Moyano, también ha logrado entre ocho y diez acuerdos en otros casos y procesos dentro de la larga lista de pleitos contra el club. Esos acuerdos han servido para bajar la deuda total que pueda tener la SAD en su momento si se ratifica su entrada en concurso de acreedores, porque se han ido evitando todas las posibles condenas en costas judiciales.

Y es que por ejemplo en la pelea contra Oliver ya era segura esa cuantiosa condena en costas e incluso, como ya se había realizado una oposición, no fue posible el allanamiento que consideró el Córdoba, en una guerra que era sólo para saber si los pagarés habían sido válidos o no, no si los precios del trabajo de la dirección deportiva eran lógicos o si se prestó normalmente, que igual se discute algún día también judicialmente. Es una de tantas situaciones, como otra en la que el argumento jurídico de defensa del club, entonces con la representación jurídica de Sanivo Abogados, ante una demanda de un acreedor de la etapa de González, tuvo que ser que había un acuerdo verbal para perdonar los honorarios. Si de poder probar eso depende ganar un juicio…

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