Un filial en su mejor momento de siempre

El Cádiz B se estrena en la categoría de bronce, un sueño largamente buscado, con una imagen de equipo batallador hasta el final y que además de la parcela competitiva cumple el reto de poner jugadores cerca del primer equipo

El Cádiz B llega a El Arcángel con siete puntos en su haber. Foto: Cádiz CF

El Cádiz B llega a El Arcángel con siete puntos en su haber. Foto: Cádiz CF

El Cádiz B logró el pasado ejercicio, aunque fuera por la vía lenta dentro del play-off, el objetivo por el que apostó en las últimas temporadas: ascender por primera vez a la Segunda B para acortar la distancia con el primer equipo. Y de momento en la categoría de bronce se defiende bien: está duodécimo con 7 puntos, una plaza que seguramente firmaría al final.

La entidad cadista, que creó el filial a mediados de los años 70, viene trabajando bien la cantera en los últimos tiempos, aunando los buenos resultados deportivos -se habla de años dorados- con sacar jugadores para su primer elenco. Ya en la temporada 2018-2019 el ascenso se le escapó en el último partido y en casa ante el Ejea por el doble valor de los goles en campo contrario (2-2, tras el 1-1 de la ida), pero, demostrando que el que persevera suele ascender, el pasado año sí lo logró ante el Numancia B. La transición desde Mere, ahora entrenador del Fuenlabrada, a Juanma Pavón, actual entrenador, no fue traumática, y el equipo repitió título en el Grupo X, con el premio del ascenso al final.

Además, este buen hacer ha llevado a varios canteranos al primer equipo, algo muy habitual hace unas décadas. El caso de Manu Vallejo, rápidamente traspasado al Valencia, es prototípico, pero este ejercicio por ejemplo ya ha sido importante y ha marcado incluso en Segunda otro jugador como Javi Navarro. El central Sergio González o el delantero Seth Airam, piezas claves en el B, también han ido convocados en algún encuentro con Cervera.

El pasado año el filial amarillo se caracterizaba por una fortísima defensa, en muchos partidos infranqueable, además de por un gran potencial a balón parado. Muchos partidos se resolvían por la mínima. En Segunda B la sensación es de duelos más abiertos, aunque se mantiene un gen batallador que le ha permitido inclinar a su favor partidos en el tramo final de los mismos, o rescatar un punto muy, muy al final, como ante el Algeciras la pasada jornada.

En ese choque, Juanma Pavón jugó con Cristian Arco; Moisés, Saturday, José Alonso, Franco; Sergio González, Duarte, Jordi Tur, Sergio Pérez, Víctor Morillo; y Seth. El cordobés Nieto, Javi Navarro y Lino fueron los revulsivos.

Deja un comentario