Un superviviente del lugar de los hechos: Deivid

Un 23 de julio de 2014 fueron presentados Deivid y Fidel como los primeros fichajes de aquel Córdoba CF que regresaba a Primera División 42 años después. Como a tantos otros, a ellos les tocó luego sufrir aquel efímero paso por la máxima categoría y padecer un descenso a la deriva que en poco se diferencia del que lleva a sus espaldas el actual plantel blanquiverde. Casi cinco años después, el destino puede llevar a Deivid a ser el único jugador en el terreno de juego -Javi Castellano y Momo también sobreviven- que estuvo en ese mismo escenario en la última visita de los blanquiverdes al Gran Canaria. Parece que pasaron décadas, pero no hace tanto y lo más curioso es que en el bando cordobesista no queda ninguno de aquellos héroes, que tampoco juegan precisamente en Primera.

Este domingo Fidel y Deivid se reencontrarán con el cordobesismo e igual les toca ser verdugos o notarios de la caída matemática a las catacumbas de este Córdoba desquiciado en lo social y deportivo. La pasada jornada no jugaron su derbi ante los chicharreros, en una temporada irregular de ambos, después de que se reencontrarán en la tierra del canario tras forjar una gran amistad en Córdoba, a donde llegaron de una forma bien distinta.

Fidel había debutado la temporada anterior en Primera con el Elche, mientras Deivid venía de jugar en el equipo de su tierra y sufrir aquel mal trago del Macanariazo del 22 de junio de 2014. Entonces el canario era el central titular de la UD Las Palmas formando pareja con Aythami, que a posteriori también acabaría defendiendo la zamarra blanquiverde, pero que este domingo no jugará por lesión. Es por ello que Deivid es el único superviviente de aquel histórico, por épico y extraño, partido en el que el Córdoba logró el ascenso a Primera hace algo menos de cinco años.

La vuelta a su casa del pasado verano de Deivid, después de ascender a Primera con el Valladolid, no está siendo precisamente un camino de rosas. De hecho sólo ha jugado diez partidos en liga. Por ello en el mercado invernal el Extremadura lo quiso, pero su inminente patenidad le llevó a rechazar la propuesta por el pequeño Hugo, que nacía hace poco más de un mes.

El futuro dirá dónde jugarán la próxima temporada Fidel y Deivid, aunque todo apunta a que no será en Las Palmas, después de un año en el que no jugaron todo lo que les hubiese gustado. En su día Deivid se vio obligado a salir del Córdoba empujado por Carlos González, en un adiós no deseado. Él ha repetido en varias ocasiones que algún día le gustaría volver a vestir la blanquiverde, aunque los gajes del oficio le pueden llevar a certificar su descenso a Segunda B para vivir una experiencia más en su especial vínculo entre Las Palmas y Córdoba.

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