Una reacción sin acierto trajo la sexta derrota consecutiva del Córdoba ante el Espanyol (1-0)

Los periquitos se adelantaron en Cornellá del Prat al borde del descanso con gol de Abraham en una primera mitad en la que los blaquiverdes sólo defendieron | Tras el descanso, con la entrada de Bebé y Zuculini, mejoró mucho el juego y los de Djukic dispusieron de ocasiones que no concretaron

Hundidos y rotos. La imagen final que dejó el partido ante el Espanyol vale más que mil palabras.Hundidos y rotos. La imagen final que dejó el partido ante el Espanyol vale más que mil palabras.

Hundidos y rotos. La imagen final que dejó el partido ante el Espanyol vale más que mil palabras.

Por José Luis Pineda
Cinco derrotas consecutivas y un quilombo entre semana sirvieron para cambiar nombres pero no la idea. El Córdoba llegó a Cornellá sumido en sus propios miedos, tratando de reducir espacios, con la única intención de no ofrecer opciones al rival, de mantenerlo lejos a sabiendas de que hasta ahora, en las cercanías del gol, el contrario encuentra siempre el camino. Sin apenas esfuerzo, casi sin buscarlo.

El Espanyol, que tampoco atraviesa su mejor momento, no encontraba la forma de desactivar la presión del Córdoba, que trataba de abortar su juego y se contagió del espíritu defensivo cuando se perdía el balón. Ese encaje puso sobre la mesa un partido, recuerden, viernes por la noche, que hacía llorar a las piedras.

Falta aquí, falta allí, imprecisión, una tarjeta amarilla a Fuentes que pudo haber sido roja por sacar el codo a pasear, pelotazo arriba, un rumano corre que te corre, falta aquí, falta allí y así, entre bostezo y bostezo, con la pasión dormida abandonado al aficionado, con la duda existencial planteada, toda esa gente preguntándose ¿qué ha sido de mi vida que me ha traído hasta aquí? en medio de todo ese desastre para el espectáculo, Fede Cartabia chutó a puerta para el Córdoba por primera vez en el minuto cuarenta en un lanzamiento de falta que no supuso problema alguno para Kiko Casilla.

El Espanyol encuentra el gol casi sin buscarlo

Pero sucedió lo de siempre. Al borde de descanso, un balón rechazado, unos centrales colgados del larguero y un boquete del tamaño del canal de Panamá en la frontal, propiciaron que el maravilloso disparo a bote pronto de Abraham en la media luna del área pusiera el uno a cero para el Espanyol. Pura rutina. El Córdoba tratando de protegerse y de que pase el tiempo y el rival encontrando el gol casi sin buscarlo.

El esloveno Krhin pasando el balón en Conrnellá del Prat.

El esloveno Krhin pasando el balón en Conrnellá del Prat.

En la segunda mitad Djukic dio entrada a Bebé por Heldon y el equipo cambió el registro. Salió a buscar la portería del Espanyol y lo hizo aceptablemente durante el primer cuarto de hora. El portugués se mostraba por todas las zonas de ataque y a base de insistencia, con más corazón que calidad, hizo recular a los blanquiazules.

Reacción en el juego pero sin acierto

La siguiente ficha que movió el preparador cordobesista fue dar entrada a  Zuculini por Rossi y eso adelantó unos metros a Khrin que ya estaba haciendo méritos para ser el mejor del partido. El Córdoba mejoró todavía más con el cambio y empezó a rondar el empate. Del setenta y cinco al setenta y ocho tuvo tres minutos mágicos en los que pudo dar la vuelta al partido. Una contra dirigida por Florin habilitó a Bebé que chutó pero se encontró con Casilla, que la mandó a córner. En el lanzamiento de esquina Crespo mandó al larguero un cabezazo que pudo ser el empate y en la siguiente jugada, Bebé hizo una preciosa finta en la que se fue de Héctor en la frontal y cuando se internaba en el área y tenía toda la portería para él, se llenó de balón y la mandó arriba. Prácticamente ahí terminó el partido.

La desesperación se apoderó de un equipo y una afición que ve como se le van los partidos con ese concepto etéreo de no merecerlo. Lo cierto es que el Espanyol apenas inquietó a Saizar, hizo un gol, y ganó. El Córdoba tiró un tiempo, jugó bien el segundo, cuando se vio perdido, y tuvo las ocasiones más claras del encuentro, pero no marcó y así no se gana ni en el país de Nunca Jamás. Seis derrotas consecutivas que dejan poco lugar al análisis. Dieciocho puntos en veinticinco jornadas. Las matemáticas imponiendo una ley inoxerable. La cuchilla afilada de la guillotina brillando en el fondo de la plaza y sin embargo el reo todavía mirando las calles adyacentes buscando la salida. Ha llegado la hora de lo imposible. Ese terreno incierto que al Córdoba le resulta tan familiar.

Florin saluda a Kiko Casilla con el cordobés Juan Fuentes al fondo.

Florin saluda a Kiko Casilla con el cordobés Juan Fuentes al fondo.

FICHA TÉCNICA

1. – RCD ESPANYOL: Kiko Casilla; Arbilla, Álvaro, Héctor Moreno, Fuentes; Lucas Vázquez, Cañas, Abraham (Víctor Sánchez, m. 79), Salva Sevilla (Víctor Álvarez, m. 66); Sergio García, Caicedo (Stuani, m. 63).

0. – CÓRDOBA CF: Saizar; Campabadal, Pantic, Crespo, Fede Vico; Khrin, Rossi (Zuculini, m. 61), Borja García, Fede Cartabia; Heldon (Bebé, m 46), Florin.

ÁRBITRO: Carlos del Cerro Grande (Colegio Madrileño) amonestó a los locales Héctor Moreno (m. 11), Cañas (m. 59), Víctor Sánchez (m. 84) y Sergio García (m. 86) y a los visitantes Pantic (m. 55), Zuculini (m. 65), Florin (m. 75) y Borja García (m. 86).

GOLES: 1-0, min. 42: Abraham.

INCIDENCIAS: Partido disputado en el Power 8 Stadium correspondiente a la vigésimo quinta jornada de la Liga BBVA ante unos 14.000 espectadores. Un centenar de cordobesistas acompañaron a su equipo, pero había más de otro centenar de cordobeses afincados en Cataluña esparcidos por todo el estadio.

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