Desprende mal olor, pero vive…

FIRMA INVITADA | El técnico Rafa Sanz nos deja su particular opinión del deambular del Córdoba CF

Rafa Sanz en un tiempo muerto con el otrora YosíqueseRafa Sanz en un tiempo muerto con el otrora Yosíquese

Rafa Sanz en un tiempo muerto con el otrora Yosíquese

La capacidad de los “gestores” del Córdoba CF -las “comillas” están bien puestas- de mantener la atención mediática es sobresaliente. Conviene no olvidar que la falta de ética del que está y del que se fue son la base de sustentación de este caos sin fin. González vendió, y muy bien vendido, León compró y lo hizo por encima del valor real. No es por ser simplista, es lo único que no conviene ser en tan complejo proceso, pero yo lo veo así. González estaba con la necesidad de vender, iba de cabeza a Segunda B, y a León le sobraron sueños de salvador saliendo bajo palio y se lanzó en una operación pésima para sus intereses.

En las manos de Oliver, casi nada, puso la confianza Jesús León de una salvación a cualquier precio. Oliver cumplió con la salvación, pero a costa de certificar un descenso deportivo aplazado una temporada. Y León lo expulsa. Otra vez de forma precipitada, y obviando que Oliver ganaba la partida y salía como héroe. El ansia de poder de León debe ser incalculable, sólo equiparable a su afán de protagonismo.

El montoreño, que no desprende grandes conocimientos futbolísticos en ningún apartado, ha ido dando tumbos en lo deportivo de forma constante. Pero lo peor son sus pésimas capacidades gestoras de la sociedad. Ha puesto en contra a todos, económicamente la asfixia es notoria, y su imagen anda por los suelos. Y todo ello en cortísimo espacio de tiempo. Y llegó con el aire a favor…

Ahora bien, leer a Carlos González defender a los trabajadores del club, y erigido en solución de todos los males produce náuseas. Un tipo como González metido a Marcelino Camacho tiene la misma credibilidad que León cuando habla de tenerlo todo bajo control. Mentir no produce sonrojo en esa clase de personas. Forma parte de su manera de caminar por la vida. Usan y tiran sin pudor. Yo no creo a ninguno.

González quiere cobrar, y León intenta arreglar una compra por encima de la realidad. Se benefician de la guerra mediática, con varias trincheras en efervescencia estival por necesidad, y cuales ángeles venidos del cielo se presentan al cordobesismo. Pues no. Empresarios sin escrúpulos. Yo no veo otra cosa en ellos.

Ambos vinieron a hacer negocio, como fuera. González lo hizo y millonario para sus intereses. León no sabe cómo salir del entuerto. Encantado de conocerse ha ido encerrándose solo, y cada vez está más solo. Lo deportivo lo puede salvar; unos buenos resultados calmarán todo y darán opio al pueblo. Para problemas ya está la vida, y los intereses de estos dos sujetos son entretenimiento para la mayoría.

El Córdoba CF es una Sociedad Anónima Deportiva y hace mucho que el aficionado vale poco. Tan poco como el precio de un abono en un asiento sucio. La gestión es de ellos, de los que montan el circo. Y usan el sentimiento, el interés, o la curiosidad a su antojo. Sin verdad, sin ética, y en muchos casos sin conocimiento de la materia.

Yo sólo tengo una propuesta. Vender pinzas para la nariz de color blanco y verde. Y así combatir el hedor que todo desprende. A muchos, de lo que les ha crecido la nariz, no les bastará con una, pero a los aficionados les llegará. A euro, a euro.

 

Rafa Sanz es entrenador de baloncesto y aficionado al Córdoba CF

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Comment List

  • Alberto Moreno 17 / 08 / 2019 Reply

    ¿Crees que este tipo de gestión es habitual en los clubes de Córdoba? De categorías superiores me refiero

  • Manuel Magro Gordillo 17 / 08 / 2019 Reply

    No se puede hacer mejor retrato de la actual situación del Córdoba CF

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