El club camina al día con personal deportivo, Hacienda y Seguridad Social

La administración judicial constata que Unión Futbolística Cordobesa ha cumplido con todos sus compromisos, aunque planteara "un ERE por fuerza mayor" presentado de manera conjunta entre las dos SADs

Javier González Calvo junto a algunos de sus consejeros en el palco. Autor: Paco Jiménez

Javier González Calvo junto a algunos de sus consejeros en el palco. Autor: Paco Jiménez

A pesar de que la noticia del día surgida del informe de los administradores judiciales de su labor en marzo, abril y mayo haya sido la reclamación de AFE por valor de 150.000 euros, es de destacar otra realidad más positiva sabiendo desde dónde viene el club. Y es que en el informe se refleja por parte del abogado Francisco Estepa y del auditor de cuentas Javier Bernabéu que el club está al día tanto con el personal deportivo como con las administraciones públicas.

Los administradores, para los que el club está dentro de un periodo transitorio acordado con la entidad que adquirió la unidad productiva, Unión Futbolística Cordobesa, ha constatado que se está cumpliendo el punto 3.3 del contrato de compraventa suscrito en su día, que afectaba al cumplimiento por parte de la UFC de las obligaciones económicas con el personal deportivo y con las Administraciones Públicas, Hacienda y Seguridad Social.

Esos compromisos se cumplieron “en plazo” y en su totalidad, a pesar de que los actuales gestores del club se acogieron “a causa de la pandemia sufrida por el país desde el pasado mes de marzo del presente año (y del que ha resultado el estado de alarma que aún perdura)” y en relación al personal deportivo, a la famosa medida del ERTE. Aunque hay que matizar que lo que refleja el informa que se presentó, por cierto “de forma conjunta entre el CCF SAD y UFC” fue una “solicitud de ERE por fuerza mayor”.

Tal solicitud, según indica el documento, fue admitida por la autoridad laboral mediante resolución de 29 de abril de 2020.

El curioso caso de Rafa Navarro

Por cierto que a este aspecto se añade una situación curiosa siguiendo con las cuestiones laborales de la sociedad, en relación al que fuera entrenador del club en la temporada del descenso de Segunda, Rafa Navarro. El texto apunta para conocimiento del juez Rodríguez Moyano en este rendimiento de cuentas que a petición del actual entrenador del Atlético Porcuna “se procedió a cursar su baja ante la TGSS, en la cual aparecía como empleado en la sociedad, pese a haber sido despedido en su día, lo cual le impedía acceder a las correspondientes prestaciones por desempleo”. La dura realidad de esos llamados hombres de club.

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