El hallazgo de la zona de confort en la casa de los líos

Ni tan siquiera el regreso a los ansiados puestos de play-off cinco meses después trajo una semana tranquila al club, que entre lesiones, despidos, demandas y juicios de los dos Córdobas no dejan disfrutar al cordobesismo del mejor momento deportivo de su equipo

Arnau Sala dirigiéndose a los jugadores blanquiverdes en el penúltimo entrenamiento de la semana.

Arnau Sala dirigiéndose a los jugadores blanquiverdes en el penúltimo entrenamiento de la semana.

La estabilidad en el Córdoba CF, ése de la elástica blanquiverde de todos los cordobesistas más allá del apellido que diga su CIF,como SAD O UFC, es un bien tan preciado que pocos fieles recordarán cuándo fue la última vez que disfrutaron durante al menos una semana pensando sólo en el balón, el verde y el próximo rival. Esta semana el conjunto adiestrado por Raúl Agné regresó a los puestos de play off tras 5 meses, o dicho de otra forma, veinte jornadas después y van veinticuatro, y en lugar de saborear ese perseguido objetivo mínimo, la infinita casa de los líos que es el Córdoba, como su pasión, no paró de generar noticias en lo extradeportivo. Más allá del propio Agné, pocos habrán disfrutado de una semana en la que los protagonistas debieron ser el fútbol y la idea de ascender ahora a la tercera plaza, que ya está al alcance de la mano.

La penúltima ha sido dar oficialidad este vienes a la llegada de Víctor Salas como coordinador del área de salud del club, que ha sido el término utilizado en un comunicado que llega 10 días después de que el sevillano iniciara sus labores. Incluso el nuevo doctor, José Miguel Bretones, adelantado por Cordobadeporte.com el pasado lunes tras debutar en Badajoz, aún no fue anunciado oficialmente pese a aparecer en numerosas imágenes y tener la enfermería a tope, que, dicho sea de paso, fue el otro mal que se encontró el equipo en su mejor semana de la temporada.

Un área la médica que también conoció la millonaria indemnización que deberá recibir el galeno Javier Bejarano por su despido en la etapa de Jesús León en la presidencia, cuando decidió prescindir de sus servicios por el contrato vitalicio firmado por Carlos González. De parecidas condiciones al que el montoreño rubricó con la Clínica Beiman, al que también anunció hoy el grupo Infinity que no subroga, de ahí la sucesión de tres médicos en menos de un año.

Cuando el Córdoba sólo debería mirar a la primera plaza del Grupo IV de Segunda B como dijo en Canal Sur Radio esta semana Javi Moreno -que nunca debió salir de su casa-, buena parte del cordobesismo aún sigue mareada con lo que se ha venido a llamar los dos Córdobas. Uno, el de la SAD de la que se autoproclama Carlos González presidente, eso sí, no para ir a los juzgados a defenderse de los múltiples acreedores que él mismo originó, como el caso del doctor Bejarano, sobre el que las razones de su despido eran las que eran. Pero para esos casos la SAD es de León.

Luego está el Córdoba de Infinity, los actuales rectores de la nave blanquiverde, que han conseguido instalar la estabilidad económica y están en vías de establecer la paz social más allá de las informaciones sobre violación de derechos humanos que llegan desde Baréin. Entre esos dos Córdobas sólo hay uno, porque mejor no hablar de la dichosa inscripción del no ya tan lejano 1 de julio, ya sea en Segunda B o Segunda A, para lo que se maneja a la Federación según el interés de cada parte. La realidad es que ley sólo hay una, y está por encima de la deportiva. Que pregunten en Orihuela por ejemplo, y más siendo ya de facto una sociedad anónima deportiva.

La dirección deportiva y la cantera

Con todo, sí corresponde a los nuevos gestores la polvareda que se formó y aún no tiene capítulo final en la dirección deportiva del club, tras el desembarco de los extécnicos del Betis, con Miguel Valenzuela como referente, lo que provocó el malestar en el director deportivo, Alfonso Serrano, que después de ejercer hasta de consejero espiritual cuando la plantilla rozó las tres nóminas sin cobrar, acabará saliendo cuando la familia real de Baréin dé su visto bueno a su indemnización.

El segundo cadete del Córdoba CF estirando al término de una de las sesiones de esta temporada

El segundo cadete del Córdoba CF, dirigido por Pedro López, estirando al término de una de las sesiones de esta temporada

A eso habría que añadir la cantera, que existe más allá de la revitalización del filial, por el que nadie daba un duro, ni los propios hombres de confianza de Adrián Fernández Romero. Tras aguantar carros y carretas los chavales de Diego Delgado y Andrés Armada ven más que posible su salvación. Pero al margen de éstos están los juveniles, cadetes, infantiles y un largo etcétera que necesitan una dignas condiciones de trabajo que no tuvieron durante muchos años.

En definitiva, que el cordobesismo sólo tendría que mirar los seis puntos que separan a los suyos del potente y buen Marbella que deslumbró en El Arcángel, que todo hay que decirlo, para soñar con un ascenso con fin de fiesta en la Feria de mayo, o en su defecto tener una segunda oportunidad para hacerlo un 28 de junio que se uniría al histórico 30 de junio de 2007 para tocar el cielo en las Tendillas, para que Rafael Campanero puede ver otro como bajo su presidencia en Huesca. Eso sí, hasta entonces seguramente pasarán cosas, como dice el dicho, y desgraciadamente habrá que contarlas porque la actualidad no se busca, sino que aparece y manda aunque en ocasiones el cordobesista no lo entienda.

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One Comments

  • Ciudadano Cordobes 14 / 02 / 2020 Reply

    Lo de contrato vitalicio suena a comisión y más si los que dieron el visto bueno son GONZÁLEZ Y LEON

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