Escribano: “Nuestra mayor virtud es que somos un equipo”

El entrenador del Cajasur Córdoba de Balonmano acabó con una "buena" sensación la pretemporada, aunque "no es exactamente un termómetro de cómo va a ir la liga" | "Hay que valorar una gestión del club que le mantiene vivo pese a sufrir una deuda del Ayuntamiento de alrededor de 110.000 €"

Jesús Escribano en pleno partido. Foto: Cajasur CBM

Córdoba duplica su presencia en la División de Honor Plata Masculina esta temporada gracias al buen hacer del Cajasur CBM, que tendrá una vez más a los mandos técnicos a Jesús Escribano. Un hombre que siempre se precia de hablar claro de los asuntos que tocan al club, sean directamente de su parcela o de un ámbito más global.

Escribano valora para Cordobadeporte cómo llega el equipo al inicio de la competición, el sábado en Fátima ante Sarriá. “La sensación que me deja en general es buena. A veces los resultados de los partidos no han sido los deseados, pero lo que ha transmitido el equipo en fases del juego, como ante Málaga en Vista Alegre o en Fátima con Petrer, sí. Cuando el equipo necesita rendir ha rendido”, explica el preparador. “Es verdad que también nos ha quedado la sensación de que en esta fase inicial de la temporada la plantilla es corta. Hemos notado la ausencia de Jorge Nazario, de Juanlu, aunque fuera más esperada, y de Padilla cuando ha estado lesionado, que coincide con esos dos partidos. La falta de primeras líneas y algunas pruebas que se hicieron llevaron a momentos del encuentro en que o se acabó la gasolina o quisimos conservarla, que de todo ha habido”.

Con todo, en el equipo son conscientes de que “la pretemporada te sirve para muchas cosas pero no es exactamente un termómetro de cómo va a ir la liga, ya que hubo años en que no fue la mejor e hicimos una buena temporada y otras que fueron muy bien y luego no conseguimos rendir”. “La pretemporada es lo que es, pero es verdad que nos ha servido, porque además los partidos han ido espaciados, salvo al principio que hubo dos seguidos, lo que nos ha permitido entre uno y otro trabajar mucho con el equipo e ir poco a poco metiendo eso que trabajábamos. Y creo que el modelo de juego está afianzado más o menos en todos los jugadores“.

El preparador tiene claro que “la mayor virtud que tenemos es que somos un equipo”. “Mantenemos la base del año pasado, porque conseguimos renovar a todo el mundo, o a todo el que quiso renovar: Requena, Esteban, Jota, Aitor, Nano, Carlos, Hidalgo… Con eso ya tenemos mucho trabajo adelantado. Luego gente que ha venido, como Padilla o Domingo, es conocedora del equipo, por unas circunstancias o por otras. Padilla es un histórico del club, me conoce y hablamos el mismo balonmano, aunque él en la pista y yo en la barra del bar. Y Domingo, pese a que en su etapa algunos aspectos no le permitieron estar más tiempo con los sénior, conoce la idiosincracia y se adaptó rápido”, expone. “Luego Ricardo y Filipe son jugadores con mucha calidad y buena voluntad, por lo que en suma la sensación es de continuidad con respecto a la temporada pasada. Que varios jugadores conozcan la sistemática y yo a ellos permite acoplar con más facilidad a cinco o seis piezas”.

Pero ahora mismo hay algún defecto que tiene preocupado al técnico. “En defensa, en la zona central, vamos un poco cortos. Empezamos con una idea defensiva y por distintos motivos la vamos a tener que cambiar de cara al inicio de liga con muy poco margen. Eso nos lastra mucho, además cuando los técnicos estábamos muy contentos porque se estaba defendiendo muy bien. Es una pequeña merma en defensa que nos va a hacer modificarla con siete días apenas, además cuando ya íbamos con las piezas justas”.

Jesús Escribano siguiendo a los suyos. Foto: Cajasur CBM

Jesús Escribano siguiendo a los suyos. Foto: Cajasur CBM

Dicho lo cual, Jesús es claro al comentar que “el objetivo no puede ser otro que la permanencia”. “La Plata es una competición en la que cuatro equipos, un 25%, van a estar implicados o en el descenso o en la nueva promoción de descenso. Una liga tremenda. Se van a necesitar muchos puntos para salir de ese pozo y no podemos partir con otra idea que mantener la categoría. Se han hecho refuerzos importantes y hay una base del año pasado competitiva, pero todos los equipos son muy parecidos y se han reforzado. Parece que el dinero está volviendo a fluir y es muy difícil. Además tenemos el hándicap de que somos un equipo inexperto no sólo a nivel deportivo sino logístico y organizativo, y eso también se traduce en la pista”, reflexionó.

Y profundizó en su análisis. “La Plata lleva varios años en que mejora cada temporada. Con respecto a la anterior etapa nosotros éramos entonces un equipo menor al actual, pero también ahora tiene más nivel. Es una competición que va a estar en los pequeños detalles, en asegurar los puntos de casa, en no fallar con los equipos de tu liga… Ése fue el principal error que nos llevó a descender la otra vez, fallar sobre todo con Gijón. Los cuatro únicos puntos que ganaron en toda la competición nos llevaron a nosotros a descender”, recordó.

Por ello “es fundamental que en la liga de los equipos de abajo seamos muy eficaces y que intentemos pescar puntos fuera”. “En casa puedes ganar muchos partidos, pero alguno vas a perder porque hay equipos muy competitivos. No es raro perder con el Barça B, Alarcos u otros que van a intentar ascender a Asobal, y tienes que compensar esas derrotas con alguna victoria fuera. Al menos 5, 6 o 7 puntos hay que sumar fuera para irte a los 25 o 26 y estar lejos del peligro”.

El agujero económico creado por el IMDECO

Es obvio que en el club, cuando se ha peleado tanto por estar en Plata, hay muchas ganas de consolidarse. Aunque eso choca con el tremendo agujero que en el que caso de los granates, como de otros conjuntos de la capital, ha creado la gestión del IMDECO en los últimos años. Escribano se moja y deja acertadas reflexiones. “Nuestra situación en lo económico te da dos lecturas. Una muy positiva, la gestión del club, que pese a sufrir una deuda del IMDECO o del Ayuntamiento de alrededor de 110.000 euros, ha jugado una fase de ascenso, ha ascendido a División de Honor Plata y ha organizado un equipo digno. Y en base mantiene sus resultados, sus escuelas, su vigor, todo a pulmón, sin 110.000 euros de temporadas tan pasadas como la 2017-18 o la 2018-19. Hay que poner en valor la gestión de la directiva de Miguel Pardo, que, tirando de patrocinadores privados y de los padres pagando sus cuotas de los niños, mantiene con cierta salud el club”, argumenta.

Escribano arengando a sus jugadores. Foto: Cajasur CBM

Escribano arengando a sus jugadores. Foto: Cajasur CBM

Pero, por otro lado, “como cordobés, como ciudadano que paga sus impuestos, como usuario de instalaciones, es una situación tremenda”. “Que una institución municipal no se haga cargo de esa deuda…no sé. No quiero culpar a la actual corporación, ni tampoco señalar a la anterior. No sé los motivos que la han causado, pero el Ayuntamiento deberá asumir esas deudas y ponerse al día. Me gustaría recalcar cuántas cosas se pueden hacer con ese dinero a nivel deportivo. El Ayuntamiento es capaz de destinar cantidades mayores para otras actividades y a lo mejor con ese dinero se podría optar a hacer un equipo mucho más competitivo en Plata, o en Primera Femenina, que vamos a sacar este año. Son cantidades enormes, es un tercio del presupuesto del Córdoba de Balonmano. Imaginemos por un momento que eso pasara con el Córdoba CF, y cuántas cosas podría hacer con un tercio de presupuesto más. Te da alegría ver que se afronta la adversidad con salud y apretando mucho para buscar recursos, pero también da una imagen muy negativa del Ayuntamiento de la ciudad. No se entiende que haya subvenciones pendientes de cobro de dos temporadas atrás”, concluye.

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