La metodología de Valenzuela

El director general deportivo explicó al detalle las 5 fases en las que se producirá desde ahora el fichaje de un jugador por el Córdoba, con un estudio de más de 2600 sin contar Tercera | Se escrutan la Segunda B y las segundas categorías de España, Portugal, Italia y Francia, junto a alguna liga centroeuropea, además de África

El protocolo de fichajes presentado por Miguel Valenzuela en su rueda de prensa telemática.

El protocolo de fichajes presentado por Miguel Valenzuela en su rueda de prensa telemática.

La comparecencia de Miguel Valenzuela, director general deportivo del Córdoba CF, tuvo un amplio preámbulo bastante didáctico para los amantes del fútbol en cuanto a la metodología que se ha instalado en el club desde su llegada con vistas al proceso para firmar un jugador. La idea, como en todos los clubes, es “tratar de acertar más que fallar en los fichajes”.

Valenzuela ha explicado que ahora mismo tienen seguidos o controlados unos 2600 jugadores, sin contar a la Tercera División y pese a vivir “un parón de dos meses” por el coronavirus y a que inicialmente “no transmití bien a mis colaboradores que también quería una valoración de los que salían 5 o 10 minutos al final de los partidos”.

En cuanto a los mercados, manejan además de los cuatro grupos de Segunda B y la Segunda División, otras ligas “menores” como la segunda categoría de Portugal, la Serie B italiana y “cosas concretas” de la Ligue 2 y la National francesas, además de alguna liga centroeuropea como la polaca. Otras más se descartan, salvo jugadores concretos, porque el nivel de sus máximas categorías es más bajo que la Segunda B Española.

Con eso hay una excepción, y es el mercado de jugadores de África, donde sí se ha contactado ya con “escuelas de fútbol” en algunos países, aunque siempre pensando en respetar los límites legales que ha impuesto la FIFA y que ha costado sanciones ya a Barcelona o Atlético de Madrid entre otros. Con todo, Valenzuela ha explicado que sin desplazarse lógicamente a estos países si quieren buscar una supervisión técnica previa y que “no nos manden jugadores sin el nivel mínimo que nosotros buscamos”.

El proceso de selección de los jugadores a fichar se divide, según el plan expuesto, en cinco fases:

 

1. Visualización de partidos y valoración (julio/agosto a enero)

En él se asigna a cada técnico, con su archivo de trabajo propio, una categoría determinada, con la intención de generar “especialistas”, que conozcan hasta “a los suplentes de los suplentes” por ver 40, 50 o 60 partidos de esas ligas. Hay un llenado y actualización permanente de una base de datos propia, en un servidor del club y accesible sólo por los técnicos y en cualquier lugar del mundo. Se produce una designación de los jugadores más destacados en cada una de las posiciones, a través de la inclusión de los diferentes encuentros y con una puntuación sobre su rendimiento y el clásico informe con comentarios. Con ello se seleccionan a los 6, 7, 8 o 9 jugadores más destacados por puesto.

2.- Preselección o afinamiento (enero/febrero a abril)

Aquí hay un cruce de datos en el que cada técnico estudia el rendimiento, lesiones o valor de mercado y termina evaluando los jugadores de otras ligas que no tienen asignadas, para ver si hay consenso en elegir a quiénes son los mejores. Así se evita la parte de subjetividad que conlleva el fútbol. Además hay un seguimiento de distintas circunstancias, como si un jugador rinde igual de local o de visitante, con el resultado a favor o en contra, en el tramo final de los partidos porque sus condiciones físicas decaen o cómo están saliendo desde el banquillo. También si se mantiene constante entre primera y segunda vuelta. Todo con un hilo conductor, un dicho: “Cuando te compres un traje no te compres el más caro, sino el que mejor te sienta”. No es comprar al jugador más caro sino al que hace falta.

3.- Selección definitiva (abril-junio)

Se apuesta por un conocimiento del jugador en otros aspectos y facetas de su vida profesional, como los entrenamientos o el papel en el vestuario, y también incluso si es ordenado en su vida privada. Se logra por contactos dentro del fútbol, con entrenadores o directores deportivos que hayan tratado con él. Llega una evaluación final de los responsables con el visionado in situ de entrenamientos, si es posible, y de partidos. Se potencia ahí el análisis de datos y comparativas estadísticas, usando el Big Data, una herramienta importante de ayuda. Con esos algoritmos y datos se confirman las percepciones previas: si un mediocentro recuperador efectivamente recupera suficientes balones por partido, por ejemplo.

4.- Protocolo de contratación (Mayo-agosto)

Se produce una toma de contacto por parte de la dirección deportiva con los jugadores y los representantes, tras la que hay una definición de una propuesta económica y deportiva al jugador si és te lógicamente quiere venir al Córdoba. Luego con la ayuda de un miembro del Consejo de Administracion designado al efecto se finaliza la negociación.

5.- Facilitación del proceso de adaptación (agosto y toda la temporada)

La última parte incluye el asesoramiento al jugador de la idiosincrasia del club, la ciudad y la afición, antes de su presentación ante los medios. Se necesita una infraestructura para arroparle: gestión y ayuda en situaciones familiares, tales como búsqueda de vivienda, inscripción escolar de los hijos o recursos médicos para él y la familia, con vistas a conocer las peculiaridades de cada cual. Habrá un seguimiento y gestión de las necesidades extradeportivas a lo largo de la temporada.

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