Las andanzas europeas de Meriem Ezbida

La cordobesa y canterana de Adesal, que llegó a estar un año lejos de las pistas para estudiar, está jugando y con "bastantes minutos" en su segunda temporada en el Mecalia Atlético Guardés no sólo la Liga Guerreras Iberdrola sino la Challengue Cup, cuyos cuartos de final afrontará en próximas fechas: "Sería un sueño ganar el título"

Meriem Ezbida, la portera cordobesa que forma parte del Atlético Guardés. Foto: Meriem Ezbida

Meriem Ezbida, la portera cordobesa que forma parte del Atlético Guardés. Foto: Meriem Ezbida

La jugadora cordobesa Meriem Ezbida está viviendo esta temporada y pese a su juventud -24 años- grandes momentos dentro de la elite del balonmano español. La guardameta, que llegó a pasar una temporada retirada de las pistas hace dos campañas, no podía imaginar quizá en ese momento que poco después pasaría a competir en la Liga Guerreras Iberdrola, la más importante de España, con el Mecalia Atlético Guardés, un equipo grande con el que “siempre había soñado”, como confesó en una entrevista para Cordobadeporte, y con el que está a punto de jugar además los cuartos de final de una competición europea, la Challenge Cup.

Meriem comenzó a formarse con tan solo 11 años en las escuelas de Adesal, con el que consiguió ascender a la División de Honor en la temporada 2012/2013. Con tan solo 17 años la jugadora ya emprendió una carrera seria y profesional en el mundo del deporte. Sin embargo, en la temporada 2017-2018, Ezbida decidió retirarse del balonmano durante un tiempo para centrarse en sus estudios de fisioterapia-

“Había perdido la ilusión y tenía muy claro que no podía jugar sin pasión”, comenta la jugadora, que decidió tomarse “un descanso” que duró apenas un año. La temporada en la que la cordobesa estuvo en stand by le sirvió para descubrir que “echaba mucho de menos el balonmano”, y por eso decidió practicarlo como “hobby”. La sorpresa llegó cuando, en el verano de 2018, recibió “la llamada de Prades”, su entrenador, y no dudó ni un segundo en que “no podía decir que no”.

“Me gusta pensar que fue un poco el resultado de todos los años de trabajo”, explicó, pese a la obligación tener que dejar su tierra natal. “Cuando las cuando las circunstancias te exigen y estás fuera de tu zona de confort, puedes crecer más de lo que tu misma puedes pensar, sobre todo cuando estás completamente ilusionada”, expuso.

Actualmente, la portera está viviendo su segunda temporada en el Guardés, donde “me he sentido muy arropada, sobre todo a nivel de vestuario”, además de que “el pueblo (A Guarda) me encanta”. Y es que, aunque siempre le dio “miedo” salir lejos de casa, la jugadora “quería devolverle al club la confianza puesta en mí”. “Siempre aspiro a ser una persona que aporte al equipo dentro y fuera de la pista”., comentó.

Meriem Ezbida, la portera cordobesa que forma parte del Atlético Guardés, recibiendo un lanzamiento. Foto: Meriem Ezbida

Meriem Ezbida, la portera cordobesa que forma parte del Atlético Guardés, recibiendo un lanzamiento. Foto: Meriem Ezbida

Actualmente, el Guardés está a punto de jugar los cuartos de final de la competición europea de balonmano -entre el 29 de febrero y el 1 de marzo- aunque será contra otro rival español: Aula Valladolid. “Al jugar contra un equipo de la misma liga, cuesta más cambiar el chip”, dijo la jugadora, que aportó mucho en la eliminatoria anterior ante el Zalguiris lituano. “Nuestra jornada de liga contra ellas está por las mismas fechas”, recordó Meriem, por lo que “esta eliminatoria tendrá mucho peso mental, quien mejor lo lleve se llevará la semifinal y los dos puntos de liga”.

Por este motivo, la plantilla de Prades no dudará en entrenar para “mejorar nuestro ataque y seguir con el buen nivel defensivo que venimos teniendo”, aseguró. El objetivo “es llegar lo más lejos posible” porque “noto que al equipo le hace especial ilusión este título, y sería un sueño poder ganarlo”, apostilló la cordobesa.

“Me alegra que Adesal siga manteniéndose en buena forma y esté en esa posición arriba”

En su anterior cruce ante el ACME-Zalgiris Kaunas el equipo tuvo la suerte de competir en casa en ambos partidos, una práctica que suele darse para ahorrar costes, “con nuestra afición”, lo que siempre “es un aliento extra que en este caso nos hizo mucha falta”. Ezbida tuvo “bastantes minutos” e intentó “ayudar al equipo lo máximo posible” y, entre sus aportaciones y la de sus compañeras demostraron “mucho coraje” para obtener “resultados positivos”. Ahora sólo queda seguir “aspirando a todo, pero sin presión” y trabajar “partido a partido dejándonos el máximo en cada uno para llegar lo más lejos posible en cada competición”, sentenció.

Pese a su éxito deportivo, la jugadora no olvida sus orígenes, y ha asegurado que está siguiendo el recorrido del Adesal y sus buenos resultados. “Me alegra que el club siga manteniéndose en buena forma y esté en esa posición. Espero que disfruten del éxito actual y que tengan un buen planteamiento y una base sólida para el futuro”, concluyó.

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