Los paquetes de cuatro partidos de Raúl Agné

El técnico del Córdoba quiere "otro diez de doce, porque si hacemos unos números parecidos nos llevaría a estar arriba del todo", pero "todo empieza por ganar al Algeciras y si empatan Cartagena y Marbella, mejor" | Djetei y Willy "son bajas seguras", mientras que Piovaccari y Moutinho "llegarán en condiciones si no pasa nada"

Con los vestigios aún del viento de levante del encuentro del Cádiz B, Raúl Agné cerró un ciclo para abrir otro y desvelar que sus cuentas de aquí al final de temporada pasan por “hacer paquetes de cuatro partidos”.  De manera que “si ahora repetimos el 10 de 12 del último, o hacemos unos números parecidos, estaría bien porque eso nos llevaría a estar arriba del todo”.

Para ello lo primero será ganarle este domingo (18:00 horas) al Algeciras. Luego se repetirá en El Arcángel ante el Cartagena, para cerrar la serie ante San Fernando fuera y Talavera en casa. De manera que de esta forma el maño se desmarcaba del ‘cholismo’ del partido a partido, aunque este sea inevitable y marque la realidad semanal.

“Todo empieza por ganar al Algeciras, y si empatan Cartagena y Marbella, mejor”, comentó, porque ese es el otro duelo de la jornada del que estará atento el cordobesismo, dado que con una igualada entre los dos primeros clasificados “tendríamos las posibilidad de alcanzar al Cartagena” en la segunda plaza, lo que ya supondría seguir progresando en una zona de play-off que pasaría a estar más que consolidada.

Y esa primera victoria tendrá que llegar sin Djetei y Willy, que “son bajas seguras”, como confirmó el propio Agné después de que tampoco entrenasen este viernes junto al resto de sus compañeros. El preparador maño se detuvo en el ariete pacense para comentar que “para nosotros es muy importante, nos da mucha energía, y esperemos que esté la próxima semana o como muy tarde la otra”. Así abría una peligrosa ventana a una semana más de baja y entonces serían cinco, porque ya acumula tres ausencias consecutivas

Los que sí entrenaron hoy con normalidad fueron Piovaccari y Moutinho, que “llegarán en condiciones si no pasa nada”. Habrá que ver si el italiano resiste su quinto partido completo consecutivo y si el centrocampista suizo-luso supera la media de 45 minutos por partido que hasta ahora lleva.

” Espero que nuestros mejores momentos de fútbol aparezcan al principio “

En el haber está el caso del chaval Iván Navarro, que “sigue con nosotros por las bajas que tenemos y porque se ganó a pulso continuar”. “Fue una sorpresa agradable y además nos encaja con la ficha sub-23. Puede que vuelva al filial, igual que hoy lo hizo Fran Gómez, porque con esa juventud es bueno que juegue”, matizó.

Raúl Agné durante una sesión de entrenamientos de esta semana.

Raúl Agné durante una sesión de entrenamientos de esta semana.

Por último, Agné se refirió al Algeciras para apuntar que “compite bien y tiene dos jugadores muy rápidos arriba”. “Espero que nuestros mejores momentos de fútbol aparezcan al principio y si no es así, que cuando lleguen lo hagan con la contundencia necesaria para ganar”, concluyó.

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  • ancaza57 28 / 02 / 2020 Reply

    Había una vez una niña que vivía con sus padres en una granja. Era una buena chica que ayudaba en las tareas de la casa y se ocupaba de colaborar en el cuidado de los animales.

    Un día, su madre le dijo:

    – Hija mía, esta mañana las vacas han dado mucha leche y yo no me encuentro muy bien. Tengo fiebre y no me apetece salir de casa. Ya eres mayorcita, así que hoy irás tú a vender la leche al mercado ¿Crees que podrás hacerlo?

    La niña, que era muy servicial y responsable, contestó a su mamá:

    – Claro, mamita, yo iré para que tú descanses.

    La buena mujer, viendo que su hija era tan dispuesta, le dio un beso en la mejilla y le prometió que todo el dinero que recaudara sería para ella.

    ¡Qué contenta se puso! Cogió el cántaro lleno de leche recién ordeñada y salió de la granja tomando el camino más corto hacia el pueblo.

    Iba a paso ligero y su mente no dejaba de trabajar. No hacía más que darle vueltas a cómo invertiría las monedas que iba a conseguir con la venta de la leche.

    – ¡Ya sé lo que haré! – se decía a sí misma – Con las monedas que me den por la leche, voy a comprar una docena de huevos; los llevaré a la granja, mis gallinas los incubarán, y cuando nazcan los doce pollitos, los cambiaré por un hermoso lechón. Una vez criado será un cerdo enorme. Entonces regresaré al mercado y lo cambiaré por una ternera que cuando crezca me dará mucha leche a diario que podré vender a cambio de un montón de dinero.

    La niña estaba absorta en sus pensamientos. Tal y como lo estaba planeando, la leche que llevaba en el cántaro le permitiría hacerse rica y vivir cómodamente toda la vida.

    Tan ensimismada iba que se despistó y no se dio cuenta que había una piedra en medio del camino. Tropezó y ¡zas! … La pobre niña cayó de bruces contra el suelo. Sólo se hizo unos rasguños en las rodillas pero su cántaro voló por el aire y se rompió en mil pedazos. La leche se desparramó por todas partes y sus sueños se volatilizaron. Ya no había leche que vender y por tanto, todo había terminado.

    – ¡Qué desgracia! Adiós a mis huevos, mis pollitos, mi lechón y mi ternero – se lamentaba la niña entre lágrimas – Eso me pasa por ser ambiciosa.

    Con amargura, recogió los pedacitos del cántaro y regresó junto a su familia, reflexionando sobre lo que había sucedido.

    Moraleja: a veces la ambición nos hace olvidar que lo importante es vivir y disfrutar el presente.
    Si es que el tal Samaniego, sabía lo que escribía…,. Partido a partido Sr. Agné, partido a partido. Saludillos patos y patoas.

  • Gauss53 28 / 02 / 2020 Reply

    yo creo que antes nos toca la loteria,las quinielas,el coronavirus ese que ganar este partido,ni al ultimo,que se olvide,cuando aprendamos el caton a lo mejor

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