Ni eSports, ni póker, ni calor: el COI planea trasladar pruebas a otros lugares de Japón para evitar las altas temperaturas

La medida pretende evitar imágenes como las dejadas en el Mundial de atletismo de Doha

El logo de Tokio 2020

El logo de Tokio 2020

Quedan nueve meses para que los Juegos Olímpicos de Tokio den su pistoletazo de salida. Nueve largos meses en los que los deportistas seguirán trabajando duro para llegar hasta el país del sol naciente en las mejores condiciones. El objetivo es claro: hacerse con el mayor número de metales posible.

Mucho antes de que los Juegos de Río 2016 llegaran a su fin, Tokio ya se había postulado como la siguiente sede del evento más importante dentro del mundo del deporte. Fue en 2013 cuando los miembros del COI escogieron a la capital de Japón como sede de los XXXII Juegos  Olímpicos por 60 votos a favor, imponiéndose de esta forma ante Estambul y Madrid, las otras dos ciudades que llegaron a la ronda final. Desde entonces han pasado seis largos años en los que el país nipón se ha estado preparando para albergar a cientos de deportistas y miles de aficionados llegados desde diferentes partes del mundo.

Las novedades han llegado desde diversos sectores. En el plano deportivo, Tokio 2020 será el escenario para dar a conocer a las cinco nuevas disciplinas olímpicas que se incorporan de manera oficial al programa: surf, kárate, escalada, béisbol y skateboard. El anuncio en 2016 de su reconocimiento como deportes olímpicos tuvo una gran acogida, aunque sigue existiendo una gran polémica sobre los deportes que deberían pasar a ostentar la misma categoría. El póker, considerado como deporte mental desde 2010 por la IMSA, ha ganado una gran relevancia en la sociedad actual, sobre todo a partir de la modalidad Texas Holdem poker, y sigue peleando por sumarse a esta larga lista. Junto a él también están otras disciplinas como el Go o los eSports que, a pesar de estar reconocidos como deportes por varias instituciones oficiales, siguen sin cumplir con los requisitos del COI

Uno de los grandes obstáculos a superar por estas disciplinas es la barrera de la práctica física. Es decir, todas ellas requieren de un esfuerzo mental e intelectual para su correcto desarrollo, dejando de lado el factor físico que impera en la mayoría de las disciplinas deportivas, como el boxeo, el fútbol o la natación. Curiosamente, es precisamente este factor de esfuerzo físico el que ha obligado al COI a tomar medidas organizativas de cara a los próximos Juegos. En concreto, el máximo organismo del deporte olímpico estaría planeando trasladar las pruebas de marcha y maratón a otra ciudad con el objetivo de que los corredores puedan participar en las pruebas sin que su salud corra peligro.

La decisión llega después de la polémica que se generó alrededor del Mundial de Atletismo de Doha, que dejó imágenes realmente impactantes con corredoras tiradas en el suelo y siendo atendidas por los servicios sanitarios debido a las altas temperaturas y a la humedad que se dieron el día de la prueba. Para evitar que se repita una situación similar -en el mes de julio en Japón suelen darse temperaturas que rondan los 30 grados centígrados- la organización elaboró un horario de tal forma que las pruebas se disputasen en las primeras horas de la mañana, pero ahora esta medida parece ser insuficiente y estarían pensando en trasladarlas a la ciudad de Sapporo.

Ubicada en el norte del país, esta ciudad goza de un clima más suavizado que el de Tokio, registrando en los meses de verano temperaturas que apenas llegarían a los 20 grados centígrados en las horas puntas del día. Por tanto, este desplazamiento ayudaría a garantizar unas condiciones óptimas para la realización de estas pruebas. Por el momento, la medida todavía tiene que ser analizada por el COI, el comité de Tokio 2020 y las diferentes organizaciones de atletismo implicadas, aunque todo parece indicar que el traslado obtendrá el visto bueno.

Ni eSports, ni póker, ni calor: el COI planea trasladar pruebas a otros lugares de Japón para evitar las altas temperaturas

De ser así, Sapporo volvería a convertirse en ciudad olímpica casi medio siglo después de haber sido la sede oficial de los XI Juegos de Invierno. Curiosamente, fue durante estos Juegos cuando Francisco Fernández Ochoa ganó la que sería la primera medalla olímpica en una prueba masculina.

Con todo, si bien Sapporo tiene experiencia a la hora de albergar unos Juegos, no cuenta con la infraestructura que Japón lleva diseñando durante años para Tokio 2020. Así, el país nipón ha apostado muy fuerte por incluir los últimos avances tecnológicos en todo lo relacionado con este evento deportivo. Habrá robots autónomos que guiarán tanto a los deportistas como a los turistas en el recinto olímpico, traduciendo las indicaciones a varios idiomas a la vez. Además, Tokio 2020 también tendrá taxis autónomos desarrollados por Nissan Motor y DeNa, que ofrecerán a sus usuarios soporte multilingüe y rutas prefijadas, así como un sistema de reconocimiento facial para deportistas, periodistas y personal organizador que garantizará la seguridad en todo el recinto.

Por si esto fuera poco, los Juegos también contarán con su propio satélite y las pruebas se retransmitirán en 5G y con una calidad de 8K, dieciséis veces superior al HD. Asimismo, el país nipón también se ha propuesto ser un referente en sostenibilidad, por lo que durante las dos semanas que dure el evento Tokio, ciudad que este verano ya fue el escenario del Mundial, empleará energía eólica y solar, mientras que los autobuses serán de celdas de combustible. Las medallas, por su parte, estarán hechas a partir de materiales reciclados procedentes de móviles y otros dispositivos electrónicos.

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