Otro proyecto roto de un Córdoba a la deriva

De Sabas a Alfaro, pasando por la contratación de Montenegro para el femenino y una cantera con malos resultados a excepción del segundo equipo cadete, el club hace aguas en toda la parcela deportiva año y medio después de la llegada de Infinity y los petrodólares de Baréin

Javier González Calvo presidiendo el palco ante el Linense, con varios de sus consejeros a la derecha.

Javier González Calvo presidiendo el palco ante el Linense, con varios de sus consejeros a la derecha. Autor: Paco Jiménez.

Pasan los años y el Córdoba CF sigue, siempre más abajo que arriba. Es el sentir de muchos cordobesistas de toda la vida, de esos que no entienden de gestores, sino simplemente de un equipo en el que las alegrías deportivas escasean en la última década más allá del milagroso ascenso a Primera en 2014 y la salvación de 2018, ésta última cada vez de más dudosa credibilidad. En diciembre de 2019 aparecieron, de repente, los emisarios bareiníes para rescatar al cordobesismo de los años de tiranía de Carlos González y los esperpénticos de Jesús León, pero desgraciadamente la pelota manda y una vez más un proyecto blanquiverde se resquebraja antes de tiempo.

Cuando aún no se completaron dos temporadas bajo la dirección del grupo Infinity, el que se hizo con el Córdoba de toda la vida adquiriendo aquella unidad productiva que dejaba más que dudas, los resultados distan mucho de las buenas intenciones. Primero se sufrió la repentina aparición de una pandemia mundial, y ahora, aún envueltos en ésta pero con las mismas condiciones para todos los clubes, el proyecto se encuentra en el ojo del huracán.

De Sabas a Alfaro coleccionando errores

La idea de proyecto presentada en su día es un fracaso absoluto, dado que éste se vio tambaleado en todos sus pilares, desde la cantera, en la que sólo el cadete B da lustre a una aciaga temporada, hasta el conjunto femenino. Y todos ellos lastrados por el devenir del primer equipo, que arrancó con una pésima decisión, mantener a Juan Sabas en el banquillo por pena.

Koroma celebrando uno de sus tantos con Moussa Sidibé contrariado.

Koroma celebrando uno de sus tantos con Moussa Sidibé contrariado. Autor: Paco Jiménez.

Al madrileño se mantuvo al frente del equipo simplemente porque no le dio tiempo a debutar en marzo de 2020. Ese fue el primer gran error, dado que Sabas podría haber sido entonces un revulsivo, pero nunca era el adecuado para iniciar una temporada de cero.

Recelo con los métodos de Alfaro

Tras comprobar el error a la sexta jornada del comienzo liguero, se confió el proyecto a Pablo Alfaro, al que le acompañaron inicialmente los resultados, más en Copa que en liga. De hecho aquellas dos rondas superadas en el Torneo del KO trasladaron un efecto más bien enmascarador, dado que escondió la dura realidad de una plantilla poco competitiva en los momentos claves de los partidos.

Ahora, a cuatro jornadas del final de una campaña que marcará un antes y después en el fútbol español y el propio Córdoba CF, la inacción marca las posteriores 36 horas a la penúltima pifia del equipo. El club no dio el paso de destituir a Pablo Alfaro, una decisión que marcará las cuatro jornadas finales, sobre todo cuando parte del vestuario no cree en los métodos del técnico maño. De ahí que un nuevo proyecto en blanco y verde se tambalea camino del desastre deportivo y económico que supondría caer a la cuarta categoría nacional. El abismo espera a otro proyecto ‘cortoplacista’. A la postre los resultados son los que marcan los tiempos.

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Comment List

  • JOSE LUIS RODRIGUEZ 13 / 04 / 2021 Reply

    QUE PENA DE CORDOBA C F,DE VERDAD QUE PENA… LA IDIOSINCRACIA CORDOBESISTA
    FUTBOLISTICA LLEVA 15 AÑOS PADECIENDO
    ESTA REMORA DE SUFRIMIENTO.LO DE LAS
    PALMAS FUE UN SUEÑO,EN EL QUE DESPERTAMOS PRONTO.

  • Poty 13 / 04 / 2021 Reply

    La salvación de 2018 de dudosa credibilidad, tendría que ser explicada por quien lo escribe y no solamente dejarlo ahí caer.

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