“Son tres puntos balsámicos”

El técnico del Córdoba Patrimonio de la Humanidad reconoció que "la sensación de la primera parte era de impotencia", porque "estábamos desbordados por un rival superior", pero en el descanso "les dije que se soltaran y el equipo se mostró más agresivo" | "Fue una gozada ver al Vista Alegre con 2000 aficionados, yo tenía muchas dudas con la asistencia, pero los goles se sintieron de una forma atronadora"

Macario animando a sus hombres en la banda del Vista AlegreMacario animando a sus hombres en la banda del Vista Alegre

Macario animando a sus hombres en la banda del Vista Alegre

Feliz. Así  se sentía Miguel Ángel Martínez ‘Maca’ al término del trepidante partido ante el O Parrulo y que su Córdoba Patrimonio de la Humanidad fue capaz de remontar, más que en el minuto y medio de los tres goles que le dieron el vuelvo al partido, “a partir del minuto seis o siete de la segunda parte, que fue cuando empezamos a mostrar otra cara. Entonces se podía atisbar que podíamos meternos en el partido si la diferencia de los dos goles se mantenía”. Y así fue, porque “desde entonces era optimista” para sumar “tres puntos balsámicos”.

“El punto no era malo viendo de dónde venía el partido, pero con la efervescencia de ese momento y que el juego de cinco es una de nuestras mejores bazas decimos mantenerlo, algo que también lo dejé en manos de los jugadores. A veces se vuelve en contra, pero vimos que se podía levantar el partido y se logró”, apostilló Maca cuando se le preguntó por esa circunstancia tras lograr igualar la contienda.

Además, a diferencia de los partidos ante el Movistar y El Pozo esa práctica a trazó algunos minutos después, pero la razón era sencilla. “Aguanté más para meter el juego de cinco por el margen del marcador, eran dos goles sólo, por lo que había tiempo suficiente para conseguirlo con calma”. Tanto que así fue, eso sí, Maca reconoció que es verdad que “parecía que se entraba en crispación porque no se marcaba en el cuatro contra cuatro”.

Asimismo reconoció que “la sensación de la primera parte era de impotencia, porque estábamos desbordados por un rival superior. De hecho pudimos habernos ido a vestuarios con un marcador peor que el 0-2”. Por ello en el vestuario “les dije que se soltaran, que lo hicieran como en los entrenamientos y el equipo se mostró más agresivo. Así se gestó la remontada, porque no hay recetas mágicas. Tenían que ser ellos mismos porque podían hacerlo mucho mejor que lo visto en la primera parte”.

El equipo se volvió a ver abajo en el marcador fruto de dos acciones mal defendidas en la estrategia, por lo que “hay que ajustar ese punto débil que tenemos en las estrategias al segundo palo. Los equipos se fijan en eso y está claro que nos duele y nos hacen daño”, por lo que  “hay que cambiar el formato de defensa en esas acciones”. Al margen de los tantos que pudieron costar caros, también fue una realidad que “luego se fallaron unos goles increíbles”.

“Percibimos el apoyo del público en muchos momentos complicados”

De una forma u otra, el conjunto blanquiverde se volvió a reencontrar con el triunfo cuando más lo esperaba, aunque Maca quiso puntualizar que “era más la presión recibida desde el exterior, que la nuestra propia. Parecía una hecatombe esas cuatro derrotas, aunque no era tal la presión para nosotros”. Con todo, admitió que “es cierto que de cara a la confianza, a nivel psicológico, una quinta derrota seguida hubiera sido muy perjudicial”.

Al evitar esa circunstancia “ahora a partido ante el Barcelona se afrontará de otra manera, con más soltura”. Y a buen seguro con un nuevo lleno, después de que reconociera que hoy “ha sido una gozada ver el Vista Alegre con 2000 aficionados, porque yo tenía muchas dudas de la asistencia”, pero la verdad es que “los goles se sintieron de una forma atronadora”, al margen de que “percibimos el apoyo del público en muchos momentos complicados”, concluyó.

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