Votando Voy: “El presidente del Córdoba y su directiva son unos auténticos usureros” para IU

Pedro García, candidato a la alcaldía por Izquierda Unida, arremetió duro contra Carlos González, con quien rompió relaciones a raíz de sus críticas a la gestión | La Ciudad Deportiva "en ese lugar no se haría" en el caso de que llegue a ser Alcalde

Por José Luis Pineda

La tercera entrega del especial serial elecciones municipales en el que los candidatos desgranan su programa electoral en materia deportiva le da el turno a IU, tercera fuerza política en los pasados comicios.  Su candidato, Pedro García (Córdoba, 1978), camina sobre el césped artificial con la nostalgia de un mundo que ha desaparecido ya, aquel de los campos de tierra y en el que la única preocupación era tener listas las espinilleras y las botas. Se cruza un balón y lo levanta en un gesto instintivo, tac, tac, tac, algunos toques para demostrarse a sí mismo que ese vínculo permanecerá ahí para siempre. Pedro es el “joven” que lleva sobre sus hombros el peso de un partido que ha gobernado Córdoba durante tanto tiempo como en uno de esos rincones extraños que todavía quedan por el mundo. Su intención es Recuperar la Ciudad, y así, mientras sostiene el balón entre sus brazos como si fuese el bebé al que le entregará su amor eterno, nos cuenta el porqué y la manera en la que tiene pensado hacerlo.

Más allá del currículum político que todo el mundo conoce, ¿quién es Pedro García?
Es una persona normal y corriente. Nací en La Fuensanta, que es un barrio humilde de Córdoba y me crié ahí. En mi etapa adolescente tuve la referencia del barrio, del colegio Santuario, siempre en mi juventud jugué en diferentes equipos de allí, después jugué en el Séneca muchos años, estudié bachiller, me licencié en Historia y siempre compaginé mi vida con el fútbol y el deporte. Cuando terminé la carrera hice trabajos de arqueología y finalmente decidí dar el salto a la vida pública. Estuve de concejal de Infraestructuras con Andrés Ocaña en el Ayuntamiento de Córdoba y a partir de ahí, pues aquí estamos.

¿Cómo se da el salto de la arqueología a la política, dos mundos tan antagónicos?
No es un salto. Yo entro en política muy joven. Tenía un entrenador que se llamaba Rafa Escobar y cuando íbamos a jugar por ahí, mis compañeros y él decían que yo leía libros raros. Libros de política, que no tenían nada que ver con lo que supuestamente le interesaba a un joven que jugaba al fútbol. Al entrar en la universidad yo empecé a militar y a involucrarme en estos temas y fui desvinculándome del fútbol y acercándome cada vez más a la política. La Arqueología era mi vida, trabajé en la Ronda Oeste de Córdoba con Cristina Camacho, justo aquí al lado de donde ahora estamos, pero el cambio no fue un salto propiamente dicho.

Ser alcalde de tu ciudad es algo que a mí particularmente me causa mucho respeto, ¿hay un momento en el que uno visualiza que es eso lo que quiere ser o se trata de un lugar al que se llega cuando se está subido en el tren de la política sin que siquiera se espere?
No es un factor concreto. A mí siempre me ha atraído la política desde pequeño y soy un “cordobita”. Estoy enamorado de esta ciudad, me gusta su forma de entender la vida. Ésta no es una ciudad cualquiera. Decía el historiador Thompson que para entender la Historia de la Humanidad hay que conocer la Historia de veinte ciudades y la de Córdoba es una de ellas. Es una ciudad diferente, con cinco filósofos Universales, cuando hay países que no tienen ninguno. Además, Córdoba es la única capital de provincia que ha gobernado Izquierda Unida, lo que todavía me causa más respeto y hace que el reto para mí sea mayor. Éste es el único sitio donde nosotros hemos desarrollado nuestro concepto de ciudad y eso es algo que me causa mucho respeto, el peso histórico de la organización cae sobre mí cada mañana cuando me levanto porque soy consciente de que todo el mundo mira qué pasa aquí como un referente, pero la vida está para afrontar retos y para mí, ser el Alcalde de esta ciudad es uno más. Tal vez sea un poco joven para ello pero eso lo que me hace es ser más atrevido.

Ha elegido un “leit motiv” para su campaña que resulta cuando menos atrevido ¿Qué es lo que hay que recuperar de Córdoba? ¿Para quién hay que recuperarla?
Quiero recuperar un modelo de ciudad. Somos diferentes, distintos al resto. No tenemos nada que ver con nuestro entorno. Lo sevillanos tienen que estar continuamente diciendo lo bonita que es Sevilla para que todo el mundo se lo crea, un cordobés no es así. Córdoba es una ciudad que enamora sólo con pasearla. Nosotros construimos esa ciudad diferente basada en una serie de pilares que no existe en otro lugar.

¿Qué pilares?
La participación ciudadana. Un lugar donde hay muchos colectivos, muchas asociaciones de vecinos, un lugar donde la gente participa mucho gracias a toda la gestión que hizo IU y a un Reglamento de Participación Ciudadana que hizo que  el pensamiento y la acción diaria en un colectivo de la gente se viera de alguna manera reflejado en la política municipal. También, Córdoba es la ciudad de los barrios. Yo siempre seré de la Fuensanta aunque ya no viva allí. Mi madre lleva 36 años viviendo en la Fuensanta pero ella siempre será del Campo de la Verdad.  Y eso es porque construimos una ciudad que permitía que una persona, independientemente del barrio donde naciera, tuviera las mismas posibilidades de realizar su vida que en otras zonas de más postín. Si un cordobés sale de su casa, en menos de diez minutos va a encontrar un centro cívico, una biblioteca, un parque, un pabellón deportivo, unas instalaciones césped artificial. Haz la prueba.

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Pedro García en el palco de El Arcángel

Pero nada de eso se ha perdido, ¿no? ¿qué es lo que hay que recuperar entonces?
Solamente quedan tres edificios donde hay atención ciudadana: Ayuntamiento, Centro Cívico Norte y Centro Cívico Levante. En los demás, nada. Se ha dejado de poner funcionarios. Evidentemente las infraestructuras no desaparecen dándole a un botón, pero el servicio público se va perdiendo.

Al final es un juego de cifras en el que cada partido baraja sus cartas acorde a unos principios o intereses. Usted denuncia que se pierden servicios, y el gobierno actual se vanagloria de que han reducido la deuda.
Eso es un mito. Nosotros dejamos el Ayuntamiento con 68 millones de € de beneficio, y te lo puedo demostrar con un papel firmado por el Secretario del Ayuntamiento de Córdoba. Pero es una mentira que hacen el Alcalde y los concejales continuamente para justificar otras acciones. Nosotros dejamos el Ayuntamiento completamente saneado. Independientemente de eso está cómo se distribuyen los recursos. Si tú subes el IBI cuatro puntos, si haces una instalación deportiva y quitas el mantenimiento y la luz y luego le pides a los padres una cuota para jugar en un polideportivo público, si tienes cien trabajadores menos en Sadeco…

Si no hay deuda, entonces, ¿dónde está el dinero?
Ahí vas a tener un pabellón de Cajasur que va a costar 40 millones de euros, por ejemplo.

Pero eso todavía no está, me estoy refiriendo a estos cuatro años que usted quiere recuperar.
No han hecho nada. Yo te pregunto a ti, ¿en qué barrio vives?  No hay  una infraestructura en el centro, no hay una en La Fuensanta, no hay una en toda la ciudad. Así no es que se ahorre dinero, es que si no gastas…

Insisto, ¿dónde está el dinero?
Eso tendrás que preguntárselo a Nieto.

Él dice que en reducir la ruina del Ayuntamiento, en sanearlo, pero ahora usted está diciendo que el Ayuntamiento estaba saneado, que no existía esa deuda, que es una de esas mentiras mil veces repetidas.
Vamos a ver, todos los ayuntamientos tienen deudas, igual que tú o que yo. Deuda hay desde el punto de vista de que la gestión diaria se financia, la cuestión está en si tú eres capaz con tu salario de pagar tu hipoteca. El Ayuntamiento de Córdoba tenía y tiene los suficientes ingresos como para ir pagando la deuda que tenía contraída. Otra cosa es que como tú no has gastado nada en cuatro años, lo que has ido es beneficiando a los bancos porque has quitado esa deuda, pero eso no es dejar de endeudarse, la deuda sigue estando. ¿En qué ha beneficiado eso a los ciudadanos? Absolutamente en nada. Yo, como cordobés, veo la ciudad más dejada, más sucia, no veo nuevas infraestructuras. Creo que Córdoba ha perdido cuatro años y te lo digo intentando abstraerme de la realidad política, hablándote como ciudadano, ¿qué hemos conseguido? ¿El Mercado Victoria? ¿La Copa Davis? ¿Qué es eso?

Me gustaría conocer qué lugar ocupa el deporte dentro de la Ciudad que usted quiere construir si llega a ser Alcalde.
El deporte es una de las patas claves de la sociedad.  El que practican los jóvenes, el deporte base, el deporte de élite y la actividad física de las personas mayores. Es una de las claves de la sociedad. Todos los partidos van a decir lo mismo, la cuestión es cómo lo afronte cada uno. Izquierda Unida, dentro del modelo de ciudad que antes te decía que construimos, es verdad que nos faltó siempre el deporte de élite, no fuimos capaces de tener grandes equipos en la élite.

Sí que hubo grandes equipos en la élite, entiendo que se refiere a deportes mayoritarios
Bueno sí, tuvimos voleibol, pero es verdad que no fue este espectáculo del deporte rey, ni siquiera el baloncesto. Pero creo que trabajamos los otros aspectos. Córdoba es probablemente la ciudad que más campos de césped artificial tiene por habitante, podríamos hacer un estudio sobre esto. Córdoba hizo muchísimo por el deporte base: se crearon pabellones deportivos municipales, muchas salas de barrio, muchos espacios. Pero reconozco que el deporte es una cosa muy compleja, los clubes siempre exigen algo más, quizás todos los partidos, y ahí incluyo a Izquierda Unida, no hemos sabido valorar en este país la importancia del deporte y se han cometido errores.

La autocrítica siempre es un punto de partida
El deporte es algo más que darle patadas a un balón. Yo he tenido la oportunidad de jugar muchos años al fútbol y es mucho más que eso. Es la responsabilidad de preparar tu toalla, tus medias, espinilleras, tus botas de fútbol, la convivencia con los compañeros, la competitividad sana de saber que uno tiene que esforzarse para conseguir objetivos, que en la vida nadie te regala nada, que el compañerismo está por encima del individualismo, unos valores que ningún partido hemos sabido tal vez entenderlos como debe ser.

Como usted ha dicho, la diferencia estriba en la aplicación práctica de esa filosofía que puede llegar a ser más o menos común sobre el papel que juega el deporte en la sociedad, la gestión que hacemos de ese concepto. Ha reconocido que es complejo y que IU ha cometido errores en el pasado, ¿qué ha aprendido en ese proceso? ¿Qué haría diferente si llegara a ser Alcalde para que el deporte en esta ciudad sea mejor de lo que es ahora?
Me he pensado muy seriamente llevar personalmente la cuestión deportiva. Lo he pensado y repensado. Le he dado muchas vueltas a cómo mejorar el deporte. Creo que lo primero que hay que hacer es invertir en él. O se pone el dinero encima de la mesa o lo demás es un misterio. La cuestión está en ver de qué forma se puede construir cómo desarrollamos las cualidades de un un niño o una niña que empiezan hacer deporte desde pequeños. Curiosamente en los países “ex” del bloque soviético lo hacían muy bien. Veían las cualidades de un niño en el colegio y automáticamente lo ponían al servicio de ese deporte. En una ciudad como Córdoba tal vez lo que falte es saber cómo desarrollamos ese deporte base para poder explotar las cualidades de los niños.

¿Prepararlos para la élite?
Hay que reconocer que la élite genera alrededor una cantera increíble afín a ese deporte. Ahí tenemos el ejemplo del ARS. En Palma del Río hay muchos niños que juegan al balonmano precisamente porque han tenido a un equipo en la élite y a los niños les motiva ver a las estrellas, estar cerca de ellos. Muchas veces tratamos de enfrentar el deporte de base frente al de élite cuando pienso que deberían retroalimentarse constantemente.

Antes se ha quejado de la falta de nuevas infraestructuras. ¿Qué tienen pensado en ese apartado?
Vamos a hacer una instalación deportiva en Villarrubia, fundamental y necesaria. Vamos a hacer un campo de fútbol en Santacruz, fundamental y necesario. Vamos a hacer en el solar de la Palmera, en la Fuensanta, en San José Obrero, una instalación deportiva, fundamental y necesaria.

¿Y el pabellón de la Juventud?
Queremos solucionarlo, pero no depende del Ayuntamiento de Córdoba.

¿No le resulta paradójico que tengamos un plusmarquista mundial en 50 metros mariposa cuando en esta ciudad no hay ni una sola piscina de esas dimensiones?
Construiremos una en el pabellón de la Juventud.

¿Qué piensa del deporte como negocio?
Creo que el Ayuntamiento tiene que facilitar, como ente público, que haya posibilidad de hacerlo, pero también el deporte puede generar riqueza, ¿por qué no? ¿Por qué no ceder un suelo para que una empresa gestione unas instalaciones deportivas?. Yo creo que es compatible una cosa y la otra. Hay que generar riqueza y empleo y el deporte lo hace.

Hablemos del Córdoba Club de Fútbol, un equipo con el que siempre se ha identificado de una manera muy visible.
Toda mi vida.

Bueno, hay quien dice por ahí que en otra época no tanto, más bien al contrario, porque era muy del Séneca cuando eso suponía casi ser anticordobesista
(ríe) Yo creo que hay que abandonar esos infantilismos. Y mira que yo viví aquella época en la que un partido entre el Séneca y el Córdoba era una cosa tremenda, era una cuestión de Estado en esta ciudad.

Vamos que no era del Córdoba en aquella época.
No, no era del Córdoba, más bien al contrario. Era una rivalidad distinta, diferente, recuerdo con mucha nostalgia que en la semana de esos partidos, toda la semana, mi padre, en la familia, se hablaba siempre de eso. Era una rivalidad a muerte porque el que ganaba esos partidos ganaba la liga. Eso es parte del infantilismo de aquella época. El fútbol de antes no es el de ahora. Los niños no tenían representantes, nunca he jugado en un campo de estos, siempre de tierra. En el Puga la cuestión no era como controlabas el balón, sino cómo te caías para no hacerte daño. Jugamos una vez con el Betis en el colegio del Carmen y estaban cruzando ellos el terreno de juego y el entrenador le preguntó a Rafael Jaén que dónde estaba el campo. Ese era el mundo de aquella época. En esta ciudad en el fútbol base el gran equipo siempre ha sido el Séneca. Manolín Cuesta es el que más sabe de fútbol en Córdoba, de verdad, no creo que haya nadie que sepa más que él y creo que hay mucho mito sobre su figura.

Bueno, mito no, está bastante extendido que es uno de los mayores anticordobesistas de esta ciudad, algo que resulta paradójico siendo como es una parte tan importante de su Historia.
Yo no creo que Manolín Cuesta sea anticordobesista ni muchísimo menos. Es uno de los jugadores que han hecho la Historia del Córdoba, lo que pasa es que la Historia de nuestro club es muy compleja y ha dejado a jugadores como Manolín muchas veces excluidos. Yo que he conocido luego el fútbol por dentro me he dado cuenta de que ha habido mucha gente que le ha hecho más daño al club desde dentro que Manolín desde fuera porque al final, ¿un niño qué quería?  Yo quería jugar en el Barsa o en el Madrid, ese era mi sueño, el Córdoba estaba en Tercera. En mi quinta estaba Toni, que jugó en el Barcelona, Ostos, en el Barcelona, López, en el Barcelona, José Lanza, que llegó a jugar en el Córdoba, Álvaro Novo, que llegó al Atlético de Madrid. ¿Eso es culpa de Manolín Cuesta? Creo que alguna culpa tendría el club también.

Bueno, después se hizo del Córdoba.
A ver, cuando uno crece, es del equipo de su ciudad, de todas formas yo he sido del Córdoba de siempre porque mi padre y yo íbamos a El Arcángel antiguo. Una cosa era la rivalidad en el fútbol base y otra cosa es que luego tú eres del equipo de tu ciudad. Yo soy del Córdoba de Pepín, de Valentín, luego de Nandi y todos los que vinieron después.

¿Cómo ha vivido esta efímera temporada en la élite?
En lo deportivo mal y en lo político casi que peor. En lo deportivo mal porque hay que estudiar en la Universidad cómo no se deben hacer las cosas. Tiene que haber una clase en la Universidad donde una persona que sepa de dirección deportiva de clubes explique qué es lo que no hay que hacer y ponga como ejemplo la gestión del Córdoba de este año. Sería interesante para que en el día de mañana no se vuelva a repetir en ningún club del mundo.

¿Qué cree que ha fallado?
Creo que la temporada ha sido malísima porque la planificación ha sido malísima, no creo que haya duda sobre eso. Luego en lo personal lo he pasado mal porque yo tenía una buena relación con la directiva. Era una relación cordial, hablábamos a menudo con el presidente, con el vicepresidente,  a veces incluso me llegaron a invitar a algún partido al que he ido con ellos y cuando empiezo a hacer críticas como cordobesista por cómo está la situación del club empezamos a romper las relaciones que ya después con lo de la Ciudad Deportiva se han roto del todo.

¿En qué momento se rompió el amor?
No hubo amor nunca.

Yo le he visto en algunos casos defender a Carlos González, incluso en foros donde hacer eso era ir contracorriente. Cuando menos le he visto tratar de empatizar con su gestión.
Lo que he intentado siempre es buscar lo mejor para el club. Siempre he tratado de lanzar el mensaje de que la unidad está por encima de que a uno le guste o no quién está al frente de la entidad. He dicho muchísimas veces que el presidente se irá y la Institución y nosotros seguiremos. Es verdad que a veces, más que empatizar, he tratado de quitarle hierro a decisiones deportivas que se han tomado que yo siempre he pensado que se han hecho por el bien del club, hasta que he visto cómo se han llevado las cosas este año y ya no es una cuestión deportiva. Es una cuestión de que el presidente del Córdoba y la directiva son unos auténticos usureros que buscan económicamente lo mejor para ellos y no lo mejor para el club.

¿Achaca lo ocurrido en esta temporada a errores puntuales o es una cuestión más profunda?
Es un error de concepto que yo descubro en esta temporada. Cuanto menos coste mejor y cuanto más beneficio mejor. Ellos no han querido gastar ni un euro y recibir cuanto más mejor. Es un concepto, ni bueno ni malo, les salió bien hasta este año. Eso es lo curioso.

Si el concepto ha sido el mismo siempre, ¿por qué variar la opinión por los resultados? ¿Criticamos la filosofía o criticamos los resultados?
El problema es que ese concepto funciona mientras hay buenos resultados, cuando no los hay, el concepto es erróneo, por lo tanto el que estaba equivocado era yo cuando defendía algunas actuaciones que se estaban llevando desde el club. Yo creía que eran buenas para la entidad pero me he dado cuenta de que lo que este presidente ha hecho es mero negocio con el club.

¿Cree que está aquí sólo por el dinero?
Yo, en el fondo, creía que él estaba intentando hacer un gran club, pero no es así. No creo que sea solo por el dinero. Él no entiende Córdoba, ni la entiende ni tiene intención, ni capacidades, ni ganas. Él tiene una actitud que nunca ha caído bien en esta ciudad y creo que como Presidente del Córdoba se ha creído una figura demasiado superior a lo que supone su cargo y mucha culpa de eso la tiene el propio alcalde.

¿Por qué?
Cuando Carlos González intenta denigrar a los representantes políticos constantemente al empezar a decir que si van sólo a comer, o a ver dónde se sientan en el palco, que si el Alcalde no sé qué, el alcalde no sé cuántos, cuando las relaciones estaban rotas de verdad. Yo le he echado la culpa a Nieto de no ponerse en su sitio. ¿Cómo que sólo vengo a ver dónde me siento si el estadio es propiedad municipal, si yo soy el primero de los cordobeses? ¿Usted quién se ha creído que es?

Parece que dibujamos el desastre, pero visto con la suficiente perspectiva, el club, incluso ahora, después del descenso, está en una situación privilegiada, sobre todo respecto a lo que había antes: deuda saneada, cambiaron a mejor para siempre los objetivos…
Lo de saneada la deuda habría que verlo, no conozco la situación económica del club. Pero es cierto que esta ciudad tiene esas cosas, ni nada es tan blanco ni tan negro, como bien explicas. La situación del club no es mala y dicho esto, creo que el futuro del Córdoba está en hacer en la medida de lo posible que toda la red del cordobesismo que se ha creado se mantenga. Que los niños quieran llevar la camiseta del Córdoba al colegio. Esa es la clave.

¿Cree que González ha hecho algo para conseguir eso?
Algo ha hecho. Creo que todo tiene sus luces y sus sombras.

Hablemos de la Ciudad Deportiva, que parece ser el eterno proyecto que siempre se detiene por algo.
Es un tema complicado, y como dije antes, el motivo por el que rompemos las relaciones personales con el Presidente. Cuando gobernábamos le dimos un espacio al club en Las Quemadas para que hiciera sus instalaciones. Un lugar sin una importancia urbanística y en el que se podía construir esa ciudad deportiva. Todos los partidos estaban de acuerdo, hubo consenso con el propio club. Cuando llegó González, también estaba de acuerdo.

¿Qué pasó entonces?
De buenas a primera nos levantamos con la noticia de que el Alcalde había acordado con el club hacer las instalaciones en la zona Norte. 40 mil metros cuadrados en la mejor zona de la ciudad, donde el metro es más caro y en una zona verde, lo cual lo complica todo mucho más. A partir de ahí me opongo porque digo que ese no es el espacio. El alcalde me llama, me pide que lleguemos a un acuerdo, que consensuemos las diferencias y yo le digo que eso había que haberlo hecho antes de presentar la maqueta. A partir de ahí Carlos González me pide que no hable nunca más del Córdoba y se confunde porque yo hablo del equipo desde el punto de vista deportivo y desde el punto de vista público, tengo la obligación de defender los intereses de los cordobeses y no estoy de acuerdo con eso. Ni con la Ciudad Deportiva ni con los doscientos mil euros que se le han dado.

¿Se refiere a la polémica contratación publicitaria del Ayuntamiento?
Sí. No estoy de acuerdo en que se vaya ni un euro más al Córdoba Club de Fútbol. Entre otras cosas porque cuando venden a Fede Vico al equipo belga, la mitad del dinero no se la dan al Ayuntamiento de Córdoba. Cuando hay un millón de euros de taquilla por la copa del Rey frente al Barça, no le dan la mitad al Ayuntamiento. Si esto fuera así, a mí no me importaría llegar a un acuerdo pero hay un ánimo de lucro y no se puede hacer con dinero público.

¿Qué pasaría con la Ciudad Deportiva si es usted el próximo Alcalde?
No se haría. En ese lugar no se haría.

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